En una medida contundente para combatir prácticas desleales y el contrabando, el Gobierno de México inició el proceso para cancelar los permisos de importación a 350 empresas del sector siderúrgico. La Secretaría de Economía detectó presuntas irregularidades, principalmente vinculadas con la triangulación de productos y la falta de acreditación del origen real del acero, acciones que contravienen los acuerdos comerciales internacionales y las normas de origen vigentes.

De acuerdo con la dependencia, estas prácticas habrían permitido el ingreso de acero que no cumple con los requisitos establecidos, afectando la competitividad de la industria nacional y distorsionando el mercado interno. La revisión del padrón de importadores forma parte de una estrategia para ordenar el comercio exterior, cerrar espacios a la opacidad y fortalecer la trazabilidad de los insumos.

La decisión también responde a tensiones comerciales con socios estratégicos, en particular con Estados Unidos, que han denunciado la entrada de acero de origen chino a través de territorio mexicano, práctica que vulnera los compromisos asumidos en los tratados comerciales. En ese contexto, la autoridad busca evitar sanciones y disputas, además de preservar la confianza internacional en los mecanismos de verificación del país.

Con esta depuración del padrón de importadores, las autoridades pretenden nivelar la cancha para los productores locales, garantizar el cumplimiento estricto de las normas de origen y enviar un mensaje claro: no habrá tolerancia para empresas que operen bajo esquemas de simulación o incumplimiento. La Secretaría de Economía advirtió que continuará con auditorías y revisiones para asegurar un comercio justo y transparente en el sector siderúrgico.