México está experimentando una transformación significativa en sus patrones migratorios, pasando de ser principalmente un país de origen y tránsito a convertirse en un destino para migrantes de diversas regiones del mundo. Así lo revela el Anuario de Migración y Remesas 2025, presentado por BBVA Research y el Consejo Nacional de Población con apoyo académico de la UPAEP.

Cambio estructural en flujos migratorios

El estudio documenta un “desplome” en la migración irregular. Mientras en diciembre de 2023 se registraban 250,000 aprehensiones en la frontera sur de Estados Unidos, para agosto de 2025 la cifra cayó a apenas 6,000. La ruta del Darién muestra una tendencia similar: de 82,000 cruces mensuales en 2023 a aproximadamente 200 en los primeros meses de 2025.

Juan José Li Ng, economista de BBVA, explicó que “no es que el deseo de migrar haya disminuido; lo que ha cambiado son las condiciones estructurales, con rutas virtualmente cerradas y mecanismos de control más duros”.

México como país receptor

Un hallazgo clave es la consolidación de México como destino migratorio. El país recibe cada vez más personas de América Latina, el Caribe y Asia, lo que obliga a replantear las capacidades institucionales para atender esta nueva realidad.

En Puebla, la migración se concentra principalmente en personas que se desplazan desde Atlixco, Tehuacán, San Pedro Cholula y la capital del estado hacia otros destinos. Sin embargo, en entornos urbanos la experiencia migratoria se vuelve menos visible, integrándose en las rutinas cotidianas.

Panorama educativo y económico

El estudio revela brechas educativas significativas: el 35% de los migrantes mexicanos llega con secundaria incompleta y 42% con bachillerato, niveles muy por debajo de los migrantes sudamericanos, caribeños y asiáticos.

Esta diferencia se refleja en los ingresos: un mexicano con licenciatura puede ganar alrededor de 71,000 dólares anuales en Estados Unidos, manteniendo vivo el incentivo migratorio a pesar del endurecimiento fronterizo.

Comportamiento de las remesas

En 2024, México se consolidó como el segundo receptor mundial de remesas y el primero en América Latina y el Caribe, con 65,000 millones de dólares. No obstante, el crecimiento fue modesto (2.3%) comparado con países como Guatemala, República Dominicana y Ecuador, que registraron incrementos de entre 10% y 20%.

Para 2025, se anticipa una disminución del 5.8% en las remesas, lo que representaría la primera caída después de once años de crecimiento continuo, atribuida al menor dinamismo económico en Estados Unidos.

A nivel regional, Puebla se ubica entre los primeros quince estados receptores, y en la región Centro-Oriente las remesas representaron el 35% de los ingresos estatales en 2023.

El Anuario 2025, disponible en formato impreso y digital, se consolida como una herramienta esencial para entender estas transformaciones migratorias, ofreciendo datos replicables y análisis detallados que combinan el rigor académico con la evidencia estadística.