Miles de personas se movilizaron este domingo en decenas de ciudades de Brasil para manifestar su rechazo a un proyecto de ley, aprobado esta semana por la Cámara de Diputados, que reduciría drásticamente las penas por delitos contra el Estado democrático de derecho. La medida beneficiaría directamente al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo, quien podría obtener la libertad condicional en poco más de dos años.

Las protestas, convocadas por movimientos sociales y organizaciones de izquierda, se replicaron en capitales como Brasilia, Río de Janeiro y São Paulo, aunque con una asistencia menor a las masivas manifestaciones de septiembre contra una propuesta de amnistía para el exmandatario.

Desarrollo de las Protestas y Actos Simbólicos

En Río de Janeiro, aproximadamente 19.000 personas, según estimaciones del Monitor de Debate Político de la Universidad de São Paulo, colmaron la playa de Copacabana. El acto, bautizado como “protesta musical”, contó con la participación de emblemáticos artistas como Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque, quienes se presentaron en un escenario. Portando pancartas con lemas como “Sin amnistía” y “Congreso, enemigo del pueblo”, los manifestantes corearon consignas en defensa de la democracia.

La actriz Fernanda Torres, protagonista de la película “Ainda estou aquí” sobre la última dictadura militar, clamó desde el escenario: “¡Aún estamos aquí por los bosques brasileños, por los derechos de las mujeres, por la democracia!”.

En São Paulo, unas 14.000 personas llenaron la emblemática Avenida Paulista. Keit Lima, concejala de la ciudad por un bloque izquierdista, declaró a la AFP: “Estamos en la calle para decir que seguimos en defensa de nuestra democracia, y defender la democracia es decir que el lugar del golpista es la cárcel”. En Brasilia, la multitud se congregó frente al Museo Nacional y marchó hacia el Congreso Nacional.

Contenido y Implicaciones de la Ley en Disputa

El proyecto de ley, impulsado por la mayoría conservadora en la Cámara Baja, modifica los criterios para el cálculo de penas por delitos como el golpismo. Fue aprobado en una sesión caótica durante la madrugada del miércoles 11 de diciembre. De ser ratificado por el Senado en la votación prevista para el próximo miércoles 18 de diciembre, no solo beneficiaría a Bolsonaro, sino también a otros condenados por los asaltos a las sedes de los tres poderes del Estado el 8 de enero de 2023.

Bolsonaro fue declarado culpable por el Tribunal Supremo Federal (STF) de liderar un plan para impedir la toma de posesión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras las elecciones de 2022, un complot que, según la corte, incluía planes de asesinato. Actualmente cumple prisión en la sede de la Policía Federal en Brasilia.

Contexto Político y Otras Demandas

La resurrección de esta iniciativa se produce días después de que Bolsonaro designara a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como su sucesor político de cara a las elecciones de 2026. Flávio Bolsonaro manifestó posteriormente su disposición a retirar su candidatura a cambio de una amnistía para su padre, una opción que perdió fuerza tras las protestas de septiembre.

Las manifestaciones del domingo también expresaron rechazo a otras normas recientemente aprobadas por el Congreso, como una enmienda constitucional que restringe los derechos territoriales indígenas y una ley que flexibiliza los permisos ambientales, denominada por sus críticos como la “ley de la devastación”.

Las protestas representan una nueva muestra de la profunda polarización política en Brasil y ejercen presión sobre el Senado en vísperas de una votación crucial que podría alterar el destino judicial del expresidente condenado.