
El gobernador Alejandro Armenta propuso que militares y marinos en retiro puedan asumir la dirección de la Policía Auxiliar de Puebla por periodos de hasta seis años. La iniciativa tiene como objetivo fortalecer la disciplina, mejorar el control operativo y aumentar la eficiencia dentro del cuerpo de seguridad estatal, aprovechando la experiencia y formación castrense para profesionalizar la estructura policial.
La propuesta fue enviada al Congreso del Estado, donde será analizada y votada por los legisladores. La medida ha generado opiniones divididas entre especialistas en seguridad y miembros del Legislativo: algunos destacan que la incorporación de personal con experiencia militar podría mejorar la organización, el desempeño y la capacidad de respuesta de la Policía Auxiliar, mientras que otros advierten sobre los riesgos de una posible militarización de funciones civiles, que podría generar tensiones en la relación con la ciudadanía y cuestionamientos sobre derechos y protocolos de actuación.
Autoridades estatales han señalado que la iniciativa busca un equilibrio entre disciplina y respeto a las normas civiles, mientras se evalúan mecanismos de supervisión y transparencia para garantizar que las funciones policiales continúen orientadas al servicio público y la seguridad ciudadana.
