El espíritu navideño llegó al zócalo de San Pedro Chapulco con una intervención que ha despertado reacciones encontradas entre la ciudadanía: el monumento dedicado a Miguel Hidalgo y Costilla, conocido como el Padre de la Patria, amaneció cubierto con adornos que lo convierten en un árbol de Navidad de gran tamaño.

La iniciativa, realizada por el ayuntamiento local como parte de la decoración festiva de diciembre, ha generado un intenso intercambio de opiniones en redes sociales y entre los vecinos del municipio. Mientras algunos habitantes celebran la creatividad y el ánimo festivo que representa esta adaptación temporal, otros han expresado su desacuerdo, argumentando que ocultar una figura histórica de tal relevancia podría reflejar una falta de sensibilidad cultural o de inversión en actividades artísticas y educativas.

Hasta el momento, el gobierno municipal encabezado por el presidente Marcelino Martínez Cuevas no ha emitido una postura oficial que explique el criterio detrás de esta decisión ni su duración. Sin embargo, versiones extraoficiales indican que la decoración permanecerá durante todo el periodo de fiestas decembrinas, como parte de los festejos navideños en la localidad.

El debate generado trasciende la mera decoración y ha abierto una reflexión más amplia sobre la convivencia entre la memoria histórica, representada en monumentos públicos, y las expresiones festivas contemporáneas. También ha puesto sobre la mesa preguntas acerca de la participación ciudadana en las decisiones estéticas que afectan el espacio común y las prioridades culturales de la administración local.

La imagen del prócer independentista cubierto de luces, esferas y guirnaldas se ha viralizado rápidamente, convirtiéndose en un tema de conversación que mezcla tradición, identidad y festividad, y que evidencia cómo las intervenciones en el patrimonio simbólico pueden activar discusiones profundas en la comunidad.