Tras un cambio de ciclo con nuevo entrenador y salida de jugadores clave, el equipo varonil de basquetbol de la Universidad Madero lidera la zona de playoffs y disputa el primer lugar nacional, desmintiendo cualquier pronóstico de temporada de transición.

Lejos de enfrentar una etapa de reconstrucción, los Tigres Blancos de la Universidad Madero (UMAD) se han consolidado como uno de los equipos más sólidos y competitivos del basquetbol universitario nacional. Con un récord de 11 triunfos por apenas cuatro derrotas en la actual temporada 2025-2026 de la Asociación de Basquetbol Estudiantil (ABE), el conjunto que dirige José Radai Villaseñor no solo aseguró su lugar en la zona de playoffs, sino que acecha el liderato general de la División I.

La temporada comenzó con incertidumbre tras la graduación de atletas-estudiantes clave y el cambio en la dirección técnica, factores que sugerían un proceso de renovación. Sin embargo, los felinos han desmentido cualquier pronóstico de transición, posicionándose como el segundo mejor equipo de Puebla en la clasificación general, solo por detrás de las Águilas UPAEP y por encima de representativos como Borregos Puebla, Halcones de la Universidad Interamericana y Aztecas de la UDLAP.

Actualmente, los Tigres Blancos se ubican a tres juegos del primer lugar, en poder del TEC Toluca, y a dos del sublíder UPAEP. Este desempeño cobra mayor relevancia al considerar que el equipo fue subcampeón nacional en la pasada edición de Los Ocho Grandes de la ABE 2025, cayendo en la final ante TEC Santa Fe.

De mantenerse las posiciones actuales, se proyecta un escenario de alta rivalidad: los Tigres Blancos se cruzarían en la primera ronda de la postemporada precisamente con TEC Santa Fe, ofreciendo la posibilidad de una revancha por el título que les fue arrebatado en abril de este año en Monterrey.

Con bases sólidas en su programa de baloncesto, la UMAD demuestra que la jerarquía construida en años recientes –que incluye dos campeonatos de la Liga ABE (2022, 2023) y un título en la División II– se mantiene intacta. A pocas semanas del receso por fiestas decembrinas, el equipo no solo ha evitado cualquier caída, sino que llega con las garras afiladas y hambre de volver a lo más alto del basquetbol estudiantil del país.