
La administración municipal de Tepic, encabezada por la alcaldesa Geraldine Ponce, ha generado debate público tras la inauguración de la atracción navideña “Bosque Encantado”, la cual requirió una inversión de 5 millones 481 mil pesos del erario público. La obra, concebida como un paseo familiar para la temporada, ha sido objeto de cuestionamientos por parte de ciudadanos y actores políticos, quienes contrastan el monto ejercido con la percepción sobre la magnitud y calidad de lo instalado, evidenciada en fotografías y testimonios difundidos en redes sociales.
Los cuestionamientos se centran en dos ejes principales: la relación costo-beneficio de la obra y la priorización del gasto. Críticos señalan que en un contexto donde diversas colonias de la capital nayarita reportan necesidades persistentes en servicios básicos como alumbrado público, bacheo y mantenimiento urbano, una inversión de esta magnitud en una atracción temporal despierta dudas sobre los criterios de asignación presupuestal. El episodio se enmarca en un discurso nacional de austeridad republicana, lo que ha acentuado el escrutinio sobre el manejo de los recursos.
Hasta el momento, el gobierno municipal de Tepic no ha emitido un desglose oficial y pormenorizado del gasto de los 5.4 millones de pesos, que podría incluir conceptos como diseño, montaje, iluminación, seguridad, insumos y mano de obra. La transparencia en este rubro es clave para una evaluación objetiva, tal como lo establece la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
