Una imagen del senador Gerardo Fernández Noroña a bordo de un vuelo Premier One de Roma a México, junto con datos oficiales sobre viajes internacionales pagados con recursos públicos, han reabierto el debate sobre la congruencia del discurso de austeridad republicana y las prácticas de legisladores del partido en el poder.

La polémica inició cuando la periodista Azucena Uresti compartió en sus redes sociales imágenes del senador morenista en la cabina de primera clase durante su vuelo de regreso a México. El costo aproximado del boleto ronda los 100,000 pesos, un monto que contrasta con la postura declarada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha afirmado que “cada quien su decisión, yo no viajo en primera”.

Este incidente se suma a la controversia generada a lo largo de 2025 por los viajes del legislador. En marzo, Fernández Noroña fue criticado por viajar en clase business a Francia para una comisión parlamentaria. En esa ocasión, el senador aseguró que cubriría la diferencia entre el costo de un boleto regular (36,000 pesos) y el de business (102,000 pesos). Sin embargo, documentos del Senado obtenidos vía transparencia muestran que la Cámara pagó la totalidad del pasaje, y hasta la fecha no se ha hecho público ningún comprobante de reembolso por parte del legislador.

Los cuestionamientos se extendieron a las recientes vacaciones del senador en Europa. Fernández Noroña viajó al “viejo continente” el 16 de diciembre, manteniendo en secreto su itinerario para evitar, según declaró, “el golpeteo de sus adversarios políticos. Pese a su discreción, circularon fotografías y un video donde se le ve en Roma, primero en un restaurante con su pareja y luego siendo increpado por un ciudadano a la salida de una zona comercial, quien le cuestionó: “¿qué se siente estar en Roma mientras el país está en crisis?”.

Un patrón de gasto cuestionado

El caso de Fernández Noroña no es aislado, sino que se enmarca en un patrón de gasto del Senado en viajes internacionales. Datos oficiales de 2025 revelan que los legisladores gastaron 4.9 millones de pesos en pasajes y viáticos al extranjero. De esta suma, más de 3.4 millones correspondieron únicamente a viáticos, que en algunos casos superaron los 100,000 pesos por legislador en una sola comisión.

Entre los mayores gastadores se encuentran:

  • Alejandro Murat (Morena), con un acumulado de 560,520 pesos en viajes a Estados Unidos, Suiza y Francia.
  • Geovanna Bañuelos (PT), con 357,390 pesos en cuatro comisiones.
  • Cynthia López Castro (Morena), con 333,759 pesos. Destaca un boleto aéreo de 111,000 pesos para asistir a una asamblea en Uzbekistán, viaje del cual no se ha presentado un informe público de actividades.

El contexto: lujo y discurso político

Este debate sobre viajes se produce en un momento en que la exhibición de lujo por parte de figuras ligadas a Morena ha generado un intenso escrutinio público en redes sociales. La polémica se avivó recientemente con el caso de Guillermo “Memo” Herrera, exaspirante morenista a una alcaldía en Veracruz, quien respondió con burlas a las críticas por presumir un reloj Richard Mille valuado en más de 9.5 millones de pesos y un Porsche 911.

La convergencia de estos hechos —los viajes en primera clase, los elevados gastos parlamentarios documentados y las exhibiciones de lujo— ha puesto en el centro de la discusión pública la tensión entre el principio de austeridad republicana, bandera del proyecto de la Cuarta Transformación, y las prácticas individuales de algunos de sus integrantes. Hasta el momento, ni la dirigencia nacional de Morena ni su presidenta, Luisa María Alcalde, se han pronunciado sobre los casos específicos de Fernández Noroña o Memo Herrera.

Frente a esta situación, el Senado de la República anunció recientemente que quedan suspendidos todos los traslados internacionales con recursos públicos, una medida que busca frenar el denominado “turismo legislativo”.