El nuevo plan sectorial sexenal del gobierno federal introduce una actualización en la forma de evaluar los avances de los sectores salud y educación, modificando o eliminando algunos indicadores tradicionales.

Entre los cambios destacan la reducción de métricas relacionadas con el nivel de aprendizaje, el acceso a servicios médicos y el número de docentes con estudios de posgrado. De acuerdo con las autoridades, la medida busca simplificar los reportes y hacer más eficientes los mecanismos de evaluación.

Sin embargo, diversos especialistas han advertido que la eliminación de ciertos parámetros podría limitar la transparencia y dificultar el seguimiento del progreso social, al reducir la comparabilidad de los datos con periodos anteriores.