El Gobierno de Puebla destacó que la obra comunitaria se ha consolidado como una herramienta fundamental para fortalecer la riqueza social y productiva en diversas regiones del estado. Este modelo ha permitido desarrollar infraestructura básica que impacta directamente en la vida cotidiana de las comunidades, desde caminos rurales hasta espacios de uso común que facilitan las actividades agrícolas y comerciales. Las autoridades subrayaron que estas acciones responden a necesidades identificadas de manera local.

De acuerdo con funcionarios estatales, los proyectos han mejorado rutas de acceso, áreas de trabajo y puntos estratégicos que resultan esenciales para las y los productores. La rehabilitación de estos espacios ha contribuido a que la actividad económica se mantenga constante, especialmente en zonas donde el traslado de mercancías o la movilidad cotidiana dependen de caminos comunitarios. También señalaron que la inversión en infraestructura social tiene un efecto multiplicador al incrementar la productividad y facilitar la organización comunitaria.

Las autoridades añadieron que este modelo fomenta la participación directa de las comunidades, fortaleciendo la identidad local y generando resultados duraderos gracias al involucramiento de sus habitantes. Además de mejorar el entorno físico, la obra comunitaria impulsa el desarrollo económico al reforzar capacidades locales y promover prácticas organizativas que benefician a las zonas rurales. El gobierno adelantó que continuará expandiendo estos programas en regiones donde la infraestructura es un factor decisivo para el bienestar y la actividad productiva.