Un informe del comité de la ONU detalla que en Corea del Norte se aplican prácticas que afectan a personas con discapacidades psicosociales e intelectuales. Estas políticas incluyen restricciones sociales y procedimientos médicos que impactan directamente en la vida diaria de los afectados, limitando su autonomía y derechos fundamentales. La documentación resalta cómo estas personas enfrentan vulnerabilidad en todos los ámbitos de su vida, desde la familia hasta la sociedad en general.

Entre las medidas señaladas se encuentran experimentos médicos y científicos, aislamiento social y restricciones en el acceso a servicios de salud, limitando la atención básica y las posibilidades de desarrollo personal. Estas prácticas generan un riesgo significativo para el bienestar físico y psicológico de las personas involucradas.

El informe también destaca limitaciones en aspectos sociales importantes, como el matrimonio y la adopción, así como procedimientos de esterilización, abortos y casos de infanticidio. Estas acciones se enmarcan dentro de políticas eugenésicas, generando preocupaciones éticas y legales a nivel internacional.

La ONU subraya la importancia de la supervisión de organismos independientes y la implementación de mecanismos de protección para garantizar que estas personas puedan ejercer sus derechos de manera plena. La evidencia recopilada busca alertar a la comunidad internacional y fomentar acciones concretas para prevenir abusos sistemáticos.

Se recomienda desarrollar programas de inclusión, capacitación y protección jurídica que involucren tanto al gobierno como a organizaciones internacionales, asegurando un monitoreo constante y el acceso a la justicia para los más vulnerables.