
Ucrania enfrenta graves afectaciones en su sistema energético tras una nueva oleada de ataques rusos que dañó infraestructura clave y dejó a miles de personas con apagones que alcanzan hasta 16 horas diarias. Autoridades locales advirtieron que la situación compromete el suministro de electricidad, calefacción y servicios básicos en plena temporada invernal, lo que incrementa el riesgo humanitario en varias regiones.
El gobierno ucraniano afirmó que estos ataques buscan debilitar la resistencia civil mediante la interrupción prolongada del servicio eléctrico y el colapso de la red energética. Equipos de emergencia y técnicos especializados trabajan de manera continua para restablecer líneas dañadas, proteger subestaciones y garantizar que los hospitales y refugios cuenten con energía mínima para operar.
A pesar de los esfuerzos, la población continúa enfrentando noches enteras en la oscuridad debido a los daños severos registrados en la infraestructura nacional. Las autoridades han pedido a la comunidad internacional apoyo técnico y materiales para acelerar la reconstrucción del sistema energético, mientras se mantienen alertas por posibles nuevos ataques.
