El Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAmbiente) estableció una cuota cero de exportación para todas las especies de tiburones y rayas incluidas en los Apéndices de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Esta medida, vigente desde el 1 de enero de 2026, prohíbe de forma absoluta el comercio exterior con fines comerciales de estos animales, así como de sus partes y derivados, como aletas y carne.

La decisión se enmarca en el principio precautorio, argumentado por la vulnerabilidad de los elasmobranquios y su papel ecológico como depredadores clave. El objetivo es reducir la presión internacional, prevenir la sobreexplotación y ganar tiempo para fortalecer la investigación científica, los sistemas de monitoreo poblacional y los mecanismos de trazabilidad antes de evaluar una posible reapertura comercial regulada.

Contexto global y regional de conservación

La acción de Panamá se da en un momento de intensificación de los esfuerzos globales para proteger a estos animales. En diciembre de 2025, la Conferencia de las Partes de CITES celebrada en Samarcanda adoptó una resolución histórica que otorgó mayor protección a más de 70 especies de tiburones y rayas. Algunas, como el tiburón oceánico de puntas blancas y el tiburón ballena, fueron incluidas en el Apéndice I, que prohíbe casi todo su comercio internacional.

A nivel regional, otros países también están adoptando medidas:

  • México implementó recientemente una prohibición para que sus flotas atuneras retengan y comercialicen varias especies de tiburones del Atlántico, como el marrajo dientuso y el zorro ojón, medidas que estaban obligadas a aplicar desde hacía más de una década por acuerdos internacionales.
  • Estados Unidos anunció que a partir de enero de 2026 prohibirá la importación de productos de varias pesquerías mexicanas, incluidas las de tiburón y camarón, por no cumplir con sus estándares para proteger a mamíferos marinos como la vaquita marina, en peligro crítico.

Además, el 17 de enero de 2026 entró en vigor el Tratado de Alta Mar de la ONU (Acuerdo BBNJ), un marco legal pionero para conservar y usar sosteniblemente la biodiversidad marina en las zonas fuera de jurisdicción nacional, que cubren dos tercios de los océanos. Chile ya ha propuesto crear la primera área marina protegida bajo este nuevo tratado.

Detalles de la medida y excepciones

La resolución panameña es aplicable a todas las especies de tiburones y rayas listadas en CITES. Una decisión destacada es la inclusión del tiburón azul (Prionace glauca), especie en el Apéndice II, dentro de la cuota cero. Esta medida preventiva busca contribuir a la recuperación de su población, fuertemente presionada por la pesca dirigida e incidental para abastecer el mercado internacional de aletas y carne.

Se establecen excepciones limitadas para usos científicos, médicos, educativos y aquellos requeridos en procesos judiciales o forenses. Estos casos deberán cumplir con todos los procesos de autorización formal establecidos por las autoridades competentes.

Debate legislativo en curso en Panamá

Paralelamente a esta medida administrativa, la Asamblea Nacional de Panamá debate el proyecto de ley No. 274, que busca modificar la legislación nacional para restaurar y conservar las poblaciones de tiburones y rayas. La discusión, liderada por la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo, incluye a diversos actores como autoridades pesqueras, académicos, el sector empresarial y representantes de la pesca artesanal.

El gobierno panameño sostiene que estas acciones buscan reforzar el marco jurídico ambiental, cumplir con los compromisos internacionales del país y posicionarlo como una nación que adopta un enfoque estricto y precautorio en la gestión de sus recursos marinos, en sintonía con una tendencia global creciente.