
A pesar de que desde 2010 existen lineamientos para prohibir la venta de comida chatarra en las escuelas del país, organizaciones civiles señalan que estos productos continúan disponibles en la mayoría de los planteles educativos. El Colectivo Contrapeso advierte que el 97% de las escuelas primarias y secundarias aún ofrecen productos ultraprocesados, lo que representa un riesgo importante para la salud de niñas, niños y adolescentes.
Las organizaciones advierten que la obesidad infantil sigue siendo un problema grave en México, afectando a más del 35% de los menores de edad. Esta situación se agrava por la presencia constante de alimentos con bajo valor nutricional en los entornos escolares, que deberían ser espacios seguros para el desarrollo saludable de los estudiantes.
Ante este panorama, colectivos ciudadanos exigen mayor vigilancia por parte de las autoridades, así como acciones concretas para garantizar el cumplimiento de las regulaciones vigentes. También hacen un llamado a reforzar la educación alimentaria y a generar voluntad política real para proteger el derecho a la salud de la infancia mexicana.
