
Habitantes del municipio de Zapotitlán de Méndez, en la Sierra Norte de Puebla, mataron a una boa de casi siete metros de longitud luego de hallarla en una zona rural. De acuerdo con versiones locales, los pobladores actuaron por temor a que el reptil representara un riesgo para las personas y el ganado, aunque especialistas señalaron que este tipo de serpientes no suele atacar a los humanos salvo que se sientan amenazadas.
Las imágenes del hecho se difundieron rápidamente en redes sociales, provocando indignación entre ambientalistas y defensores de la fauna silvestre. Diversas organizaciones señalaron que la boa desempeña un papel fundamental en el equilibrio ecológico, ya que controla poblaciones de roedores y otras especies pequeñas, contribuyendo así al mantenimiento de los ecosistemas locales.
Autoridades ambientales informaron que ya analizan el caso para determinar posibles sanciones, pues la especie está protegida por la legislación mexicana y su caza o sacrificio sin justificación puede derivar en responsabilidades administrativas o penales. Además, se anunció que se fortalecerán las acciones de educación ambiental en la región, con el fin de evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.
Expertos recordaron que las boas son animales solitarios y no representan peligro para las comunidades rurales si no son provocadas. En este sentido, llamaron a la población a reportar la presencia de fauna silvestre a las autoridades competentes, en lugar de actuar por cuenta propia. Este caso ha reabierto el debate sobre la conservación de la biodiversidad en las zonas serranas de Puebla y la necesidad de fomentar una convivencia más armónica entre las comunidades y su entorno natural.
