En Puebla, cientos de policías municipales enfrentan diariamente la inseguridad sin contar con seguridad social ni prestaciones laborales básicas, a pesar de ser la primera línea de defensa contra el crimen. Muchos agentes carecen de acceso a servicios médicos, seguro de vida o pensión, lo que evidencia una profunda desigualdad institucional y vulnera sus derechos como trabajadores del Estado.

De acuerdo con especialistas en seguridad y políticas laborales, esta falta de garantías y protección social no solo pone en riesgo la integridad de los uniformados y sus familias, sino que también debilita las estrategias de seguridad pública al afectar la moral, la estabilidad y el compromiso del personal operativo.

Organizaciones civiles y académicos han llamado a implementar reformas estructurales que aseguren condiciones laborales justas, salarios dignos y acceso pleno a la seguridad social. Asimismo, exhortan a los gobiernos municipales y estatal a establecer un sistema integral de protección y profesionalización policial, con el fin de fortalecer la seguridad ciudadana y garantizar el respeto a los derechos humanos de quienes sirven a la comunidad.