Especialistas en seguridad pública y autoridades locales han planteado la instalación de inhibidores de señal telefónica en los centros penitenciarios del estado de Puebla, con el objetivo de impedir el uso no autorizado de teléfonos móviles dentro de los penales. La medida se considera una de varias opciones para reforzar la seguridad interna, evitar comunicaciones no permitidas y reducir la capacidad de coordinación de actividades ilícitas desde el interior de los módulos carcelarios.

El uso de teléfonos móviles dentro de los penales ha sido identificado como un factor que facilita la coordinación de delitos como extorsión, amenazas y logística de bandas delictivas, lo que ha generado preocupación entre autoridades y especialistas. La propuesta de inhibidores se presenta como una herramienta tecnológica que, combinada con protocolos de control y supervisión, podría limitar las comunicaciones que no son autorizadas y reducir la incidencia de ese tipo de conductas.

Representantes de seguridad pública explicaron que la instalación de estos dispositivos requerirá una evaluación previa de los sistemas de comunicación en cada penal, así como la coordinación con operadores de redes móviles y organismos reguladores para garantizar que el bloqueo se realice de manera controlada y sin afectar servicios de emergencia. Asimismo, se contempla establecer lineamientos claros para su operación, mantenimiento y supervisión técnica.

La propuesta también considera otras acciones complementarias, como la capacitación de personal penitenciario en manejo de tecnología de control, la mejora de los sistemas de vigilancia interna y el fortalecimiento de los protocolos de inspección. Las autoridades informaron que el tema sigue en análisis y que se definirán próximamente los pasos a seguir para evaluar su viabilidad e implementación en los penales de la entidad.