
El gobierno de Puebla, a través de su Agencia de Energía, llevó a cabo la quinta Jornada de Certificación en Estándares de Competencia del Sector Energético, enfocada en la industria solar fotovoltaica. En este evento, 61 personas obtuvieron certificaciones que avalan su preparación en áreas clave como supervisión de sistemas fotovoltaicos, instalación de equipos y asesoría técnica comercial para generación distribuida. Estas certificaciones son parte de los esfuerzos estatales por fortalecer la transición hacia fuentes de energía limpias y promover la adopción de tecnologías sustentables en el estado.
La jornada de capacitación y evaluación se realizó bajo la colaboración con la Fundación Iberdrola México, que apoyó con becas para los participantes. Las becas ofrecieron distintos porcentajes de apoyo económico, con el objetivo de facilitar la participación de mujeres y hombres interesados en profesionalizarse dentro del sector energético. El programa busca fomentar la inclusión, la igualdad de oportunidades y la inserción laboral en un campo con creciente demanda de talento especializado.
Las certificaciones otorgadas abarcan tres estándares de competencia vinculados al sector fotovoltaico: asesoría técnica y comercial, supervisión de sistemas integrales y la instalación de sistemas solares en contextos residenciales, comerciales e industriales. Con ello, Puebla avanza en la consolidación de mano de obra especializada en energías renovables. Autoridades del estado señalaron que esta especialización del capital humano no sólo favorece a los individuos certificados, sino que también fortalece la competitividad del sector energético local.
Además, se destacó que este tipo de acciones formativas y de certificación contribuyen tanto al desarrollo regional como a la protección del medio ambiente. Contar con profesionales debidamente capacitados y certificados impulsa la calidad de los servicios relacionados con la energía solar, lo que a su vez favorece la adopción de tecnologías sostenibles entre hogares, empresas y organismos públicos. Este esfuerzo es parte de una estrategia más amplia para impulsar la transición energética y consolidar a Puebla como un referente en el uso de energías limpias.
