
El estado de Puebla cerró el año 2025 con 17 fallecimientos confirmados por COVID-19, lo que lo ubica en el tercer lugar nacional por mortalidad, y ocupó la quinta posición en número de contagios, con 414 casos positivos registrados. Así lo establece el informe epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, que revela un panorama epidemiológico persistente, marcado por el relajamiento en la percepción de riesgo y las medidas preventivas entre la población.
Factores detrás del impacto persistente
Especialistas en salud pública atribuyen la posición de Puebla a una combinación de factores. La doctora Coral García Serrano, otorrinolaringóloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), señaló que la población ha relajado significativamente prácticas esenciales como el uso correcto del cubrebocas y el distanciamiento físico. Este fenómeno, sumado a una menor percepción de riesgo generalizada, ha facilitado la propagación de variantes del virus y ha llevado a que las personas busquen atención médica solo cuando los síntomas ya son graves, complicando el pronóstico.
Por su parte, el doctor Eduardo López Villalobos, coordinador de la Clínica Médica de Urgencias de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), enfatizó el papel determinante de las comorbilidades. Condiciones como la diabetes, la hipertensión, la obesidad y el debilitamiento natural del sistema inmunológico en adultos mayores incrementan exponencialmente el riesgo de desarrollar cuadros severos de COVID-19. La automedicación y el retraso en la búsqueda de atención profesional siguen siendo, según los expertos, problemas recurrentes que agravan la situación.
Panorama nacional y posicionamiento de Puebla
El informe federal “Situación Epidemiológica de la COVID-19, influenza y otros virus respiratorios en México” detalla el ranking nacional para 2025. Las entidades que reportaron el mayor número de fallecimientos fueron:
- Estado de México: 18 defunciones.
- Ciudad de México: 34 defunciones (quinto en casos con 415).
- Puebla: 17 defunciones.
En cuanto al número total de contagios, Puebla (414 casos) se ubicó detrás de Querétaro (580 casos y 14 defunciones), el Estado de México (561 casos), Nuevo León (539 casos y 11 defunciones) y a la par de la Ciudad de México.
El informe también segmenta al resto del país. Un segundo bloque de entidades, como Zacatecas (316 casos) y Yucatán (239 casos), presentó entre 200 y 300 contagios. Finalmente, un grupo más amplio de estados, incluyendo Jalisco, Coahuila y Sonora, registró menos de 200 casos positivos durante el año.
Síntomas y llamado a la prevención
Los especialistas reiteraron la importancia de reconocer tanto los síntomas comunes como los de alarma. Entre los primeros se encuentran fiebre, tos, cansancio, dolor de cabeza y muscular, y pérdida del olfato o gusto. Síntomas como dificultad para respirar, dolor en el pecho, confusión o coloración azulada en labios o rostro requieren atención médica inmediata.
Las recomendaciones para mitigar el riesgo, especialmente durante la temporada invernal que concentra más infecciones respiratorias, siguen vigentes: vacunación oportuna (particularmente en grupos vulnerables), uso de cubrebocas en espacios cerrados o concurridos, distanciamiento social, ventilación de espacios, higiene de manos frecuente y el control adecuado de enfermedades crónicas.
La permanencia de Puebla en los primeros lugares de mortalidad por una enfermedad prevenible subraya la necesidad de no bajar la guardia y mantener una cultura de prevención activa entre la ciudadanía, concluyen las autoridades sanitarias.
