
En declaraciones realizadas este martes previo a su reunión con el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró que su país está preparado para un conflicto armado con Europa de manera inmediata, al tiempo que rechazó contundentemente las propuestas de paz presentadas por las potencias europeas para el conflicto en Ucrania, calificándolas de “inadmisibles”.
Durante una intervención en el 16º Foro de Inversión VTB y en posteriores comentarios a la prensa local, Putin acusó a las naciones europeas, señalando especialmente a Francia, Alemania y el Reino Unido, de incluir exigencias inaceptables en sus planes de paz con el único propósito de “bloquear todo el proceso de paz”.
Rechazo al plan europeo y acusaciones de obstrucción
“Ellos mismos se abstienen de las negociaciones de paz y, al mismo tiempo, ponen trabas al presidente (de EE.UU., Donald) Trump. No tienen agenda de paz. Están a favor de la guerra”, afirmó el mandatario ruso.
Putin argumentó que las condiciones impuestas por Europa son deliberadamente diseñadas para ser rechazadas por Moscú, lo que permite a las capitales europeas culpar a Rusia del fracaso del diálogo. “Presentan exigencias que para Rusia son absolutamente inadmisibles. Ellos lo entienden y así culpan a Rusia de rechazar ese proceso de paz. Ese es su objetivo. Lo vemos con claridad”, señaló.
Advertencia militar y negativa de intenciones ofensivas
Aunque volvió a negar cualquier intención rusa de atacar a un país europeo, el presidente emitió una clara advertencia: “si Europa de repente quiere combatir y lo hace, nosotros estamos listos ahora mismo. Aquí no debe haber ninguna duda”.
Agregó que, en caso de un enfrentamiento, las consecuencias serían drásticas para el continente: “si Europa de repente quiere iniciar una guerra con nosotros y lo hace, podría surgir muy rápidamente una situación en la que no tengamos con quién negociar”.
Contexto de la guerra en Ucrania y acusaciones de “ilusión” europea
Putin aprovechó la ocasión para acusar a los líderes europeos de vivir “en la ilusión” de que pueden infligir a Rusia una “derrota estratégica” en Ucrania. En contraste, afirmó que el ejército ruso ha logrado su mayor victoria en más de tres años de conflicto con la toma del bastión de Pokrovsk, en la región de Donetsk, una aseveración que ha sido negada por el gobierno de Kyiv.
Estas declaraciones, cargadas de tensión retórica, se producen en un momento de estancamiento en el frente ucraniano y en vísperas de un nuevo contacto diplomático con representantes estadounidenses, reflejando la profundización de las divisiones entre Moscú y las potencias occidentales respecto al futuro del conflicto y la arquitectura de seguridad europea.
