La anafilaxia grave es una reacción alérgica severa y potencialmente mortal que aparece de forma rápida tras la exposición a un alérgeno, como el huevo, ciertos medicamentos o picaduras de insectos. Puede comprometer la respiración, provocar una caída brusca de la presión arterial y afectar múltiples sistemas del cuerpo. Los especialistas advierten que esta condición requiere atención médica inmediata, ya que puede evolucionar a choque anafiláctico si no se trata oportunamente con adrenalina (epinefrina) y vigilancia médica.

En el contexto de la vacunación contra el sarampión, los médicos señalan que las personas con antecedentes de anafilaxia grave al huevo deben evitar la aplicación sin valoración previa o acudir a servicios especializados para una evaluación individual. Esto se debe a que algunos biológicos pueden contener trazas de proteína de huevo, lo que podría representar un riesgo en casos de alergia extrema.

La recomendación general es consultar siempre con un profesional de la salud (alergólogo o médico tratante) antes de la vacunación. El especialista evaluará el riesgo-beneficio, confirmará el diagnóstico de alergia, y definirá la mejor alternativa de protección, que puede incluir la aplicación en un entorno hospitalario con observación prolongada o el uso de esquemas y biológicos adecuados según cada caso. La valoración médica personalizada es clave para proteger la salud y minimizar riesgos.