La tarde de este lunes 10 de febrero de 2026, la carretera federal Izúcar de Matamoros–Atlixco fue escenario de un grave accidente de tránsito de tipo múltiple, tras registrarse una extensa colisión en cadena que involucró al menos a ocho vehículos. El siniestro, ocurrido a la altura de la comunidad de La Sábana, obligó al cierre parcial de la vialidad y generó afectaciones severas a la circulación en la región de la Mixteca poblana.

De acuerdo con los primeros reportes oficiales de las autoridades municipales de Huaquechula y Atlixco, la causa directa del accidente fue una densa nube de humo producto de la quema de pastizales en los márgenes de la carretera. Esta actividad, que se presume de carácter agrícola, redujo drásticamente la visibilidad en el tramo conocido como “La Sábana – El Paraíso”, imposibilitando que los conductores tomaran medidas preventivas a tiempo.

Entre los vehículos afectados se identificaron un autobús de pasajeros, unidades de transporte público local y varios automóviles particulares. Las imágenes del lugar muestran daños materiales considerables en las unidades implicadas.

Saldo preliminar y respuesta de emergencia

Aunque los datos oficiales se encuentran en proceso de consolidación, los cuerpos de emergencia desplegados en el sitio confirmaron un saldo preliminar de varias personas con lesiones de diversa consideración. Además, se reportó que al menos una persona quedó atrapada (prensada) en el interior de su vehículo, requiriendo labores especializadas de extricación por parte del personal de rescate.

Personal de Protección Civil estatal y municipal, así como paramédicos del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA), atendieron la emergencia. La vialidad fue cerrada parcialmente para facilitar las maniobras de auxilio y el desazolve de las unidades siniestradas, lo que generó congestionamientos viales en los accesos alternos.

Contexto de riesgo

Este incidente pone de manifiesto los riesgos asociados a las quemas agrícolas no controladas en las inmediaciones de carreteras, una práctica que, aunque regulada, suele incrementarse en esta temporada del año. Las autoridades han reiterado en ocasiones anteriores la importancia de respetar los períodos y condiciones autorizadas para estas actividades, a fin de prevenir siniestros viales e incendios forestales de mayor magnitud.

La investigación para determinar responsabilidades sobre la quema que originó el siniestro y los detalles exactos de la dinámica del accidente se encuentra en curso a cargo de las instancias correspondientes.