
Un incendio forestal en la zona de Vicente Guerrero se intensificó debido a fuertes rachas de viento, lo que provocó que el fuego se reavivara con mayor fuerza y consumiera alrededor de 150 hectáreas de vegetación en un corto periodo de tiempo. Las condiciones secas combinadas con ráfagas persistentes han complicado las labores de combate, dificultando que las brigadas puedan controlar completamente las llamas y evitando que las zonas afectadas se extingan de manera natural.
Brigadistas especializados, bomberos y elementos de Protección Civil han desplegado un operativo para contener el avance del incendio, trabajando en la creación de líneas de contención, la remoción de material inflamable y el uso de herramientas manuales y mecanizadas para frenar el fuego. La coordinación entre distintos grupos de emergencia ha sido clave para atacar los flancos más activos de las llamas y proteger zonas donde podría haber mayor riesgo de afectación a comunidades o áreas de valor ambiental.
Autoridades locales han indicado que, aunque se ha logrado cierto control en sectores del incendio, las condiciones climáticas adversas —especialmente el viento— han reactivado puntos que se creían controlados, dificultando el enfriamiento definitivo de los focos. Por ello, se ha extendido el reporte de hectáreas afectadas, con estimaciones preliminares que rondan las 150, en vegetación seca y áreas rurales que no contaban con una humedad adecuada para prevenir la propagación.
La comunidad de Vicente Guerrero y zonas aledañas se mantiene en alerta y en vigilancia constante, ante la posibilidad de que las rachas de viento sigan impulsando el fuego hacia nuevas franjas de terreno. Las autoridades han hecho un llamado a la población para evitar actividades que puedan generar chispas o fuego abierto, como quema de residuos o el uso de maquinaria sin las debidas medidas de seguridad, así como para reportar cualquier humo o señal de incendio a los números de emergencia. Este tipo de coordinación comunitaria es fundamental para reducir el impacto de los incendios en temporadas de clima seco y condiciones propicias para su reactivación.
