El gobierno británico anunció este viernes la creación de un documento de identidad digital para ciudadanos y residentes, con el fin de combatir el trabajo y la inmigración ilegales. Este registro no tendrá soporte físico y estará disponible en los teléfonos celulares.

A diferencia de otros países europeos, Reino Unido no cuenta con un documento nacional de identidad y la población suele identificarse con pasaporte o licencia de conducir. El primer ministro laborista, Keir Starmer, defendió que la medida hará “más difícil trabajar ilegalmente” y permitirá a los ciudadanos acceder más rápido a servicios esenciales.

El plan establece que, para 2029, el uso de esta cédula será obligatorio al demostrar derecho a trabajar. El Ejecutivo subrayó que busca evitar que migrantes sin autorización puedan obtener ingresos, uno de los principales factores de atracción. El debate no es nuevo: en los años 2000, Tony Blair impulsó un documento similar, aprobado en 2006 pero revocado en 2011 por David Cameron debido a las preocupaciones sobre privacidad de datos personales.