La decisión de Londres, que afecta a las estratégicas bases de Diego García y RAF Fairford, ha generado una fuerte reacción del presidente Donald Trump, quien vinculó el tema con su oposición al acuerdo de soberanía de las Islas Chagos y advirtió que podría ser necesario utilizar estas instalaciones ante una eventual escalada con Irán.

El gobierno del Reino Unido no ha concedido permiso a Estados Unidos para utilizar sus bases militares en territorio británico y en el océano Índico en caso de que Washington decida lanzar un ataque contra Irán, según informó este jueves el periódico The Times y confirmaron diversas fuentes oficiales .

La negativa afecta a dos instalaciones estratégicas: la base aérea RAF Fairford, en Gloucestershire, que alberga la flota de bombarderos pesados B-52 de Estados Unidos en Europa, y la base conjunta de Diego García, ubicada en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico . Según acuerdos bilaterales de larga data, estas bases solo pueden ser utilizadas para operaciones militares que cuenten con la aprobación previa del gobierno británico .

Preocupaciones legales del gobierno británico

De acuerdo con el informe, la reticencia de Londres estaría vinculada a serias preocupaciones sobre posibles violaciones del derecho internacional. Fuentes gubernamentales citadas por The Times señalan que participar en un ataque sin una justificación legal clara podría comprometer al Reino Unido ante la comunidad internacional .

La legislación internacional establece que no existe distinción formal entre el Estado que ejecuta una agresión y aquellos que la respaldan si tienen “conocimiento de las circunstancias del acto internacionalmente ilícito” . Este principio jurídico sería determinante en la evaluación que realiza el gobierno de Keir Starmer sobre cualquier eventual participación en operaciones militares estadounidenses contra Irán.

Un portavoz del gobierno británico declaró a la BBC: “Como es habitual, no comentamos sobre asuntos operativos”. No obstante, añadió que “hay un proceso político en curso entre Estados Unidos e Irán, que el Reino Unido apoya. Irán nunca debe poder desarrollar un arma nuclear, y nuestra prioridad es la seguridad en la región” .

La reacción de Trump y su vínculo con las Islas Chagos

El presidente Donald Trump reaccionó duramente a través de su plataforma Truth Social, donde vinculó explícitamente el tema con su oposición al acuerdo impulsado por Starmer para transferir la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio .

“El primer ministro Starmer no debería perder el control, bajo ningún concepto, de Diego García firmando un contrato de arrendamiento precario, en el mejor de los casos, de 100 años”, escribió Trump. “El territorio no debería ser arrebatado al Reino Unido, y permitirlo sería una lacra para nuestro gran aliado” .

En su mensaje, Trump hizo una advertencia directa sobre la posibilidad de un ataque contra Irán: “Si Irán decide no llegar a un acuerdo, puede ser necesario para Estados Unidos utilizar Diego García y la base aérea de Fairford para erradicar un posible ataque de un régimen altamente inestable y peligroso” .

El mandatario estadounidense también aseguró que Irán podría atacar al Reino Unido y a otras naciones aliadas, argumentando que la postura británica debía reconsiderarse .

La disputa por el acuerdo de las Islas Chagos

El acuerdo sobre las Islas Chagos, anunciado en mayo de 2025, establece la transferencia de la soberanía del archipiélago a Mauricio, permitiendo al mismo tiempo que el Reino Unido mantenga el control de la base de Diego García mediante un contrato de arrendamiento por 99 años, con un pago anual de 101 millones de libras (aproximadamente 136 millones de dólares) .

La ironía del momento radica en que, apenas unas horas antes de las declaraciones de Trump, el Departamento de Estado de Estados Unidos había reiterado su apoyo formal al acuerdo británico . Sin embargo, la Casa Blanca aclaró posteriormente que la publicación del presidente en Truth Social constituía la posición oficial de la administración .

El contexto de tensión con Irán

La negativa británica se produce en un momento de máxima tensión en Medio Oriente. Estados Unidos ha desplegado una importante fuerza militar en la región, incluyendo dos portaaviones —el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R Ford—, así como decenas de cazas F-35 y F-16, en preparación para una posible acción militar contra Irán .

Según informes de inteligencia, el Pentágono ha estado elaborando planes militares detallados para un ataque contra instalaciones nucleares iraníes que contemplan el uso tanto de Diego García como de RAF Fairford . La base de Diego García es particularmente valiosa porque los bombarderos B-2 pueden alcanzar Irán en cuestión de horas desde esa ubicación, quedando además fuera del alcance de posibles represalias iraníes .

Al mismo tiempo, se han reportado algunos avances en las negociaciones entre representantes estadounidenses e iraníes celebradas esta semana en Suiza . El propio Trump declaró el jueves que el mundo sabrá “en los próximos, probablemente, 10 días” si Estados Unidos alcanzará un acuerdo con Irán o tomará acciones militares .

Reacciones políticas

El senador republicano Lindsey Graham criticó duramente la postura británica, calificándola como “sorprendente” y advirtiendo que refleja una “erosión de las alianzas estadounidenses en Europa” . Graham argumentó que Irán atraviesa actualmente uno de sus momentos más débiles debido a protestas internas y a los “golpes devastadores” infligidos por Estados Unidos e Israel a su infraestructura militar.

En el ámbito británico, el líder de los Liberal Demócratas, Ed Davey, criticó lo que describió como un “cambio de postura” de Estados Unidos, señalando que “Gran Bretaña no puede confiar en Estados Unidos mientras Trump esté en la Casa Blanca. Es hora de fortalecer nuestros lazos con aliados en los que podamos confiar, empezando por nuestros vecinos en Europa” .

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico defendió el acuerdo sobre las Islas Chagos, calificándolo como “crucial para la seguridad del Reino Unido y nuestros aliados clave, y para mantener seguro al pueblo británico”. En un comunicado, afirmó que “el acuerdo que hemos alcanzado es la única manera de garantizar el futuro a largo plazo de esta vital base militar” .

Perspectivas

Analistas políticos señalan que la situación refleja una compleja encrucijada diplomática. El primer ministro Starmer, que había cultivado cuidadosamente la relación con Trump y obtuvo un respaldo tibio al acuerdo de Chagos a principios de febrero, se encuentra ahora en una posición incómoda, con la posibilidad de verse forzado a dar marcha atrás en un acuerdo que su gobierno ha defendido como estratégicamente necesario .

La decisión final sobre el uso de las bases británicas recae en el gobierno de Londres, y cualquier operación militar estadounidense que requiriera su utilización necesitaría una solicitud formal y una justificación legal que el Reino Unido considere aceptable bajo el derecho internacional .

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación la acumulación de fuerzas en la región y el endurecimiento del lenguaje por parte de la administración Trump, en un contexto donde la posibilidad de un conflicto armado con Irán parece cada vez más cercana.