En noviembre de 2025, Revolut comenzó operaciones en México en modalidad beta, dando acceso gradual a quienes se inscribieron en su lista de espera. Con esta apertura, la firma británica incursiona formalmente en el sistema financiero nacional, tras haber recibido la autorización de las autoridades correspondientes. Su propuesta está pensada para ofrecer una experiencia bancaria completamente digital, sin la necesidad de sucursales físicas.

El portafolio inicial para México contempla una cuenta de ahorro sin límite de depósito, manejo de múltiples divisas, tarjeta de débito con beneficios, y una tarjeta de crédito disponible según perfil. Asimismo, se prevén transferencias internacionales y funcionalidades adicionales en el futuro cercano. Todo esto forma parte del plan para trasladar al país los servicios que Revolut ya ofrece en otras regiones.

Desde su arranque, Revolut ha señalado que su objetivo es consolidarse como una “navaja suiza” financiera: un único punto de acceso a billetera digital, crédito, nómina, inversiones, cambio de divisas y envíos internacionales. Con una base global de decenas de millones de usuarios, la empresa busca aprovechar el contexto mexicano —su población, su conectividad móvil y su dinámica económica— para adaptarse al mercado local.

La entrada de Revolut representa una nueva opción frente a la banca tradicional, con especial atractivo para quienes buscan agilidad, flexibilidad y un modelo moderno. Si bien en esta fase inicial los servicios son limitados y escalonados, la expansión planeada hacia 2026 y los planes de crecimiento global sugieren que podría convertirse en un actor relevante en la banca digital mexicana.