El intérprete, cuyo talento versátil lo llevó a encarnar desde el enigmático Boo Radley hasta el inolvidable coronel Kilgore, murió en su hogar de Virginia rodeado de su familia.


Confirmación del fallecimiento

El mundo del cine perdió a una de sus figuras más emblemáticas. El legendario actor Robert Duvall, ganador del Premio Oscar y reconocido por sus inolvidables actuaciones en “El Padrino”, “Apocalypse Now” y decenas de películas más, falleció la noche del domingo 15 de febrero de 2026 a los 95 años en su hogar de Middleburg, Virginia, rodeado de sus seres queridos .

La noticia fue confirmada por su esposa, Luciana Pedraza, a través de un emotivo mensaje publicado en la cuenta oficial de Facebook del actor. “Ayer nos despedimos de mi amado esposo, querido amigo y uno de los más grandes actores de nuestro tiempo. Bob falleció pacíficamente en casa, rodeado de amor y consuelo”, escribió Luciana .

En sus palabras, la viuda destacó la pasión del actor por su oficio y su profundo impacto personal: “Para el mundo, era un actor ganador del Oscar, un director, un narrador. Para mí, era simplemente todo. Su pasión por su arte era igualada solo por su profundo amor por los personajes, una buena comida y compartir historias. En cada uno de sus papeles, Bob entregó todo a sus personajes y a la verdad del espíritu humano que representaban” .

Un representante del actor confirmó que no se realizará ningún servicio fúnebre formal. En su lugar, “la familia alienta a quienes deseen honrar su memoria a hacerlo de una manera que refleje la vida que vivió: viendo una gran película, contando una buena historia alrededor de una mesa con amigos o dando un paseo por el campo para apreciar la belleza del mundo” .

Una vida dedicada a la actuación

Robert Selden Duvall nació el 5 de enero de 1931 en San Diego, California, hijo de Mildred, una actriz aficionada, y William Duvall, un contralmirante de la Armada de Estados Unidos . Creció en Annapolis, Maryland, sede de la Academia Naval, donde su padre esperaba que siguiera sus pasos .

Sin embargo, Duvall tomó un camino diferente. Se graduó en arte dramático en Principia College en Illinois en 1953 y luego cumplió dos años de servicio en el Ejército durante la Guerra de Corea . Tras su baja, utilizó el G.I. Bill para financiar sus estudios de actuación en el Neighborhood Playhouse de Nueva York bajo la tutela del legendario Sanford Meisner .

Durante esa época de formación, compartió apartamento con Dustin Hoffman y entabló amistad con Gene Hackman, otro joven actor que alcanzaría gran éxito . Hackman falleció el año anterior .

Su primer papel importante en el cine llegó en 1962, cuando interpretó al misterioso y silencioso Boo Radley en la adaptación cinematográfica de “Matar a un ruiseñor” (To Kill a Mockingbird), papel que le fue recomendado por el guionista Horton Foote, quien había quedado impresionado con su trabajo teatral .

Una carrera de siete décadas y siete nominaciones al Oscar

A lo largo de sus más de seis décadas de carrera, Duvall construyó un legado inigualable. Recibió siete nominaciones al Premio de la Academia a lo largo de su trayectoria, consolidándose como uno de los actores más respetados de su generación .

Su primera nominación al Oscar llegó en 1972 por su interpretación de Tom Hagen, el astuto consigliere de la familia Corleone en “El Padrino” (The Godfather) de Francis Ford Coppola, papel que repitió en la aclamada secuela de 1974, “El Padrino II” . Sobre este personaje, el crítico David Thomson escribió: “¿Hubo alguna vez un papel mejor diseñado para su actor que el de Tom Hagen en ambas partes de ‘El Padrino’?” .

Posteriormente fue nominado como mejor actor de reparto por su inolvidable personaje del teniente coronel Bill Kilgore en “Apocalypse Now” (1979), donde pronunció una de las frases más célebres de la historia del cine: “Me encanta el olor a napalm por la mañana” . También recibió una nominación como mejor actor por “The Great Santini” (1980) .

Su consagración definitiva ocurrió en 1984, cuando ganó el Oscar al Mejor Actor por su interpretación de un cantante country alcohólico en busca de redención en “Tender Mercies” (conocida en español como “La fuerza del cariño” o “El precio de la felicidad”) . En esa película, Duvall realizó sus propias interpretaciones vocales .

En 1998, fue nominado nuevamente como mejor actor por “El apóstol” (The Apostle), un drama sobre un evangelista sureño descarriado que él mismo escribió, dirigió, protagonizó, produjo y financió en gran parte. Con su minuciosidad característica, visitó docenas de iglesias rurales y pasó 12 años escribiendo el guion y tratando de llevarlo a cabo .

Sus otras nominaciones al Oscar incluyen “A Civil Action” (1998) y “The Judge” (2014). Con esta última, a los 84 años, se convirtió en el actor de mayor edad nominado en la categoría de Mejor Actor de Reparto en ese momento .

Personajes inolvidables

La versatilidad de Duvall le permitió encarnar una asombrosa variedad de personajes a lo largo de su filmografía de casi 100 películas . Desde vaqueros hasta militares, desde figuras históricas hasta hombres comunes en crisis.

Entre sus papeles más recordados se encuentran:

  • El teniente coronel Bill Kilgore en “Apocalypse Now” (1979), un personaje tan desquiciado como memorable, cuya obsesión por el surf y su declaración sobre el olor del napalm se grabaron en la memoria colectiva .
  • El jefe de ganado Gus McCrae en la miniserie “Lonesome Dove” (1989), un papel que Duvall citaba frecuentemente como su favorito. “Creo que definí a un individuo muy específico que representa algo importante en nuestra historia del movimiento del Oeste. Después de eso, sentí que podía retirarme, que había hecho algo”, declaró al New York Times .
  • El padre abusivo en “The Great Santini” (1979) .
  • El cazatalentos de NASCAR Harry Hoggeen “Días de trueno” (Days of Thunder, 1990), junto a Tom Cruise .
  • El sargento Martin Prendergast en “Falling Down” (1993) .
  • El juez Joseph Palmer en “The Judge” (2014), su última nominación al Oscar .

También interpretó a figuras históricas como el general Robert E. Lee (“Gods and Generals”), Joseph Stalin (en la película para HBO “Stalin”) y el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann (“The Man Who Captured Eichmann”) .

En televisión, además de “Lonesome Dove”, ganó un Emmy por su papel protagónico y como productor en la miniserie western “Broken Trail” (2006) .

Su conexión con Argentina y el tango

Más allá de su carrera en Hollywood, Duvall mantuvo un vínculo muy especial con Argentina, país al que consideraba su segundo hogar gracias a su pasión por el tango y a su matrimonio con la salteña Luciana Pedraza .

Se conocieron en 1996, cuando Duvall filmaba en Buenos Aires el telefilm “La casa de la calle Garibaldi” sobre el caso Eichmann. Pedraza, que entonces manejaba una empresa de eventos, se encontró con el actor en una panadería cercana al Hotel Plaza. “Unos amigos de ella me reconocieron, nos pusimos a hablar y Luciana me invitó a la inauguración del local de tango de una amiga”, contó años después Duvall .

A pesar de una diferencia de edad de 41 años, se casaron en 2004 y permanecieron juntos hasta el final . Fue el propio Duvall quien le enseñó a bailar tango a Pedraza .

La fascinación de Duvall por el tango comenzó al ver el espectáculo “Tango Argentino” en Broadway en 1985. “Fue un amor a primera vista. El tango es un sentimiento indefinible, misterioso y abstracto”, dijo años después . Estudió con el legendario Virulazo, frecuentaba las milongas porteñas donde se mezclaba sin ser reconocido como estrella, y llegó a ser nombrado Académico Honoris Causa por la Academia Nacional del Tango .

Su pasión por este arte lo llevó a escribir, dirigir y protagonizar “Assassination Tango” (2002), película en la que interpretó a un matón a sueldo que llega a Buenos Aires y se enamora del baile, y en la que hizo debutar como actriz a Pedraza .

El actor visitó Argentina en más de 40 ocasiones . “En el tango nunca vas a encontrar alguien que te diga: ‘¡Estoy tan orgulloso de vos, qué bien lo hacés!'”, decía en 2003, valorando la autenticidad del ambiente milonguero donde podía pasar inadvertido .

Vida personal y legado

Duvall fue un actor meticuloso y apasionado, conocido por su intensa preparación para los roles. Para “Tender Mercies”, manejó más de 600 millas por Texas grabando acentos locales y tocando en bandas de country . Francis Ford Coppola comentó una vez: “Los actores entran en personaje en diferentes momentos: la primera semana, la tercera semana. Bobby está listo después de una o dos tomas” .

Michael Caine, su coprotagonista en “Secondhand Lions” (2003), contó a The Associated Press: “Antes de una gran escena, Bobby simplemente se sienta, absolutamente en silencio; sabes cuándo no hablarle” .

Políticamente, Duvall era un republicano declarado. Asistió a la toma de posesión de George W. Bush, recaudó fondos para la candidatura de Mitt Romney y narró un video en la Convención Nacional Republicana de 2008 . En 2004, fue galardonado con la Medalla Nacional de las Artes durante la administración Bush .

Se casó en cuatro ocasiones. Sus tres primeros matrimonios —con Barbara Benjamin, Gail Youngs y Sharon Brophy— terminaron en divorcio . Le sobrevive su cuarta esposa, Luciana Pedraza. No tuvo hijos .

Sobre su longevidad en el oficio, Duvall reflexionaba en 2003: “El tiempo te enseña muchas cosas. Se vuelve un poco más fácil a medida que envejeces”, y citaba a su personaje de “Lonesome Dove”: “Cuanto más viejo el violín, más dulce la música. Tal vez eso se aplique en algún lado” .

En 1990, explicaba su método para mantenerse vigente: “Cuando estaba haciendo ‘Colors’ en 1988 con Sean Penn, alguien me preguntó cómo lo hacía todos estos años, cómo mantenerse fresco. Bueno, si no trabajas en exceso, tienes algunos pasatiempos, puedes hacerlo y mantenerte hambriento incluso si realmente no tienes hambre” .

Legado eterno

Robert Duvall deja una huella imborrable en la historia del cine. Su capacidad para desaparecer dentro de sus personajes, su versatilidad para transitar desde el villano al héroe, del hombre común al líder desquiciado, y su dedicación a la verdad de cada interpretación lo consagran como uno de los actores más grandes de su tiempo.

Como escribió su esposa Luciana en su despedida, “en cada uno de sus muchos papeles, Bob dio todo a sus personajes y a la verdad del espíritu humano que representaban. Así, dejó algo duradero e inolvidable para todos nosotros” .

Descanse en paz, Robert Duvall (1931-2026).