
El Musée du Louvre de París fue víctima de un audaz robo que las autoridades calificaron como rápido y cuidadosamente planeado. Un grupo de delincuentes logró ingresar al museo disfrazados como trabajadores y, en apenas siete minutos, sustrajeron valiosas joyas históricas de la Galería Apolo, incluyendo la corona de la emperatriz Eugenia, compuesta por más de mil diamantes y decenas de esmeraldas.
A pesar de la inmediata activación de las alarmas y la intervención del personal de seguridad, los ladrones lograron huir con parte de las piezas. Una de ellas fue recuperada posteriormente. El incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en instituciones culturales de primer nivel y la necesidad de actualizar los protocolos ante métodos de delincuencia altamente organizados. Las autoridades trabajan para identificar y capturar a los responsables y reforzar las medidas de protección del patrimonio.
