Autoridades regionales rusas denunciaron este viernes una nueva serie de ataques con sistemas de lanzacohetes múltiples y drones ejecutados por fuerzas ucranianas contra las provincias fronterizas de Briansk y Bélgorod, causando daños significativos en infraestructura civil y cortes en el suministro eléctrico, según reportes oficiales.

Ataques coordinados con armamento occidental

El gobernador de la provincia de Briansk, Alexánder Bogomaz, informó a través de su canal de Telegram que las fuerzas ucranianas ejecutaron un “ataque combinado” utilizando “sistemas de lanzacohetes múltiple HIMARS, de fabricación estadounidense, y drones tipo aeronave”. Los proyectiles impactaron en el distrito de Klintsovski, provocando cortes de electricidad en varias localidades.

Bogomaz detalló que los servicios de emergencia trabajaron bajo condiciones de riesgo para restablecer el suministro: “Gracias al trabajo coordinado y profesional de todos los servicios de averías, el suministro eléctrico fue restablecido de manera operativa”, señaló, añadiendo que los especialistas se desplazaron a las zonas afectadas “pese a la continuidad de los ataques masivos”.

Según la versión oficial rusa, las unidades de defensa aérea del Ministerio de Defensalograron repeler el ataque, destruyendo “todos los blancos enemigos”.

Daños extensos en Bélgorod

En la provincia vecina de Bélgorod, el gobernador Viacheslav Gladkov reportó daños más severos. En su canal de Telegram confirmó que, durante la madrugada y mañana del viernes, “varias entidades y residencias de la ciudad capital de la provincia fueron gravemente dañadas”como resultado de un ataque ucraniano.

Gladkov enfatizó el carácter civil de los blancos afectados: “Todo el mundo sabe que nunca hemos tenido ni tenemos instalaciones militares”. El funcionario indicó que se realizaba una evaluación detallada de los daños para determinar las medidas de compensación y reconstrucción necesarias.

Los trabajos de restauración se prolongaron durante todo el día, sin lograr restablecer completamente el suministro eléctrico en Bélgorod hasta el cierre de este reporte.

Contexto de ataques transfronterizos

Estos incidentes se enmarcan en un patrón de escalada documentado por fuentes rusas en los últimos meses. Las autoridades de Moscú acusan regularmente a Kiev de llevar a cabo “ataques selectivos contra la población civil” en regiones fronterizas, utilizando drones y misiles que impactarían contra “vehículos civiles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones”, resultando en víctimas mortales en varias ocasiones.

Desde la perspectiva ucraniana, estos ataques suelen presentarse como operaciones legítimas contra objetivos militares y logísticos en territorio ruso que sustentan el esfuerzo bélico invasor. El uso de sistemas HIMARS, con un alcance reportado de aproximadamente 80 kilómetros, permitiría a Ucrania alcanzar blancos estratégicos cercanos a la frontera sin necesidad de penetrar profundamente en espacio aéreo defendido.

Implicaciones estratégicas

Los ataques contra regiones fronterizas rusas representan un componente clave en la estrategia ucraniana para:

  1. Desestabilizar la retaguardia rusa: Afectar la percepción de seguridad de la población en regiones cercanas al conflicto.
  2. Interrumpir líneas logísticas: Golpear infraestructura de transporte y almacenamiento que abastece al frente.
  3. Forzar el despliegue de defensas: Obligar a Rusia a desplegar costosos sistemas de defensa aérea en un amplio territorio, distrayendo recursos del frente.

Hasta el momento, el gobierno ucraniano no ha emitido un comunicado oficial reconociendo o detallando estas operaciones específicas, manteniendo su habitual política de no comentar abiertamente acciones en territorio ruso.