Rusia denunció recientes ataques que atribuye a Ucrania y que, según reportes oficiales, habrían dejado al menos 45 personas muertas. Las autoridades señalaron que los hechos ocurrieron en distintas regiones y afectaron principalmente a población civil.

De acuerdo con funcionarios rusos, las agresiones incluyeron el uso de drones y otros medios contra zonas habitadas. Moscú calificó estos hechos como ataques terroristas y subrayó la gravedad de las acciones por su impacto directo en civiles.

El gobierno ruso informó que se encuentra recopilando información, testimonios y evidencias relacionadas con los ataques. Señaló que estos datos serán utilizados para sustentar denuncias en foros y organismos internacionales.

Estas acusaciones se dan en un contexto de tensión constante entre Rusia y Ucrania. El conflicto armado continúa activo, mientras la comunidad internacional mantiene atención en la evolución de los hechos y en las consecuencias humanitarias derivadas de la violencia.