Delegaciones de Ucrania y Rusia reanudaron las conversaciones de paz tras una primera jornada marcada por tensiones y desacuerdos. El encuentro, realizado en Ginebra, tiene como objetivo sentar las bases para un eventual alto al fuego, aunque las diferencias en temas territoriales y de seguridad siguen dificultando avances concretos.

Durante esta nueva ronda, ambas partes coincidieron en la necesidad de mantener abierto el canal de diálogo, pese a que no se anunciaron acuerdos formales. Analistas internacionales señalan que el proceso será largo y complejo, debido a las posturas encontradas sobre el control de regiones en disputa y las garantías de seguridad que cada país exige para avanzar hacia una solución diplomática.