El salario mínimo general en México tendrá un incremento del 13 por ciento a partir del 1 de enero de 2026, como parte de los acuerdos alcanzados entre el gobierno, el sector empresarial y representantes de los trabajadores. Con este ajuste, el ingreso diario pasará a poco más de 315 pesos, lo que representa un incremento significativo en los ingresos de millones de trabajadores que perciben el salario base en el país.

El aumento busca fortalecer el poder adquisitivo de las familias y responder al encarecimiento de productos y servicios registrado en los últimos años. De acuerdo con las autoridades, este ajuste salarial forma parte de una política de recuperación progresiva del ingreso mínimo, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y reducir la pobreza entre los trabajadores formales.

En el caso de la Zona Libre de la Frontera Norte, el ajuste será menor en comparación con el resto del país, debido a que en esa región el salario mínimo ya se mantiene por encima del promedio nacional. Las autoridades aseguraron que el aumento no generará presiones inflacionarias, ya que se dará de manera controlada y con respaldo del sector productivo.

Especialistas señalan que el incremento representa un avance en materia laboral, aunque advierten que su impacto real dependerá del comportamiento de los precios, el empleo y el crecimiento económico. Para millones de trabajadores, el aumento al salario mínimo representa una mejora directa en sus ingresos, aunque persisten retos para alcanzar una recuperación completa del poder adquisitivo.