Ricardo Salinas Pliego, empresario y dueño de Grupo Salinas, hizo un llamado público para que su equipo y el de la presidenta Claudia Sheinbaum establezcan una “mesa de diálogo responsable” que permita acordar el pago de los impuestos que su conglomerado adeuda desde hace más de una década. Según sus declaraciones, esta propuesta busca encontrar puntos de acuerdo y construir soluciones justas, sin más litigios ni ataques personales.

El empresario enfatizó que él y la mandataria tienen “profundos desacuerdos” que probablemente permanecerán, pero aseveró que en una democracia las diferencias son válidas. En sus redes sociales, expresó que tanto el gobierno actual como el anterior le han dedicado “muchísimo tiempo a atacarme y calumniarme” en lugar de enfocarse en gobernar. Frente a ello, planteó que “perder tiempo en ataques personales no fortalece a México”, y sostuvo que lo efectivo sería abrir una negociación abierta, seria y transparente para que las empresas de su grupo paguen lo que “es justo y corresponde, ni más ni menos”.

De acuerdo con datos oficiales, Grupo Salinas enfrenta un reclamo fiscal cercano a 74 mil millones de pesos, cifra que incluye recargos y actualizaciones derivadas de múltiples litigios activos. En su propuesta, Salinas Pliego condiciona la negociación al reconocimiento de que lo que está en juego no es un pleito personal, sino la confianza de millones de mexicanos que aspiran a reglas claras, inversión, empleo y un futuro más estable.

La petición llega justo después de que Sheinbaum lo mencionara nuevamente en su conferencia matutina, cuestionando la forma en que el empresario ha acumulado participaciones en activos como TV Azteca, ADN 40 y otras empresas durante años, así como su relación con procesos como Fobaproa y adquisiciones polémicas. El cruce de acusaciones entre ambos ha escalado en el debate público sobre transparencia, cumplimiento fiscal y responsabilidad empresarial.