El empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego declaró públicamente que está dispuesto a saldar los impuestos que corresponde, pero cuestiona el monto que le reclama el Servicio de Administración Tributaria (SAT), al afirmar: “Sí quiero pagar los impuestos que debo, pero no diez veces más de lo que corresponde”. En una carta dirigida al SAT, solicitó conocer el monto exacto de sus adeudos y propuso resolver el conflicto en un plazo breve, sin mediatización.

Salinas Pliego enfrenta procesos desde hace años relacionados con créditos fiscales y resoluciones judiciales que suman miles de millones de pesos. Él argumenta que los procedimientos implican cobros excesivos, duplicados o sin sustento legal. Afirmó que desea transparentar el adeudo y llegar a un acuerdo legal válido más que socializar el caso o usarlo como distracción mediática.

Por su parte, el gobierno federal negó la existencia de acuerdos con Grupo Salinas sobre condonaciones y aclaró que no hubo negociación especial. El subsecretario de Hacienda informó que el pago de 2 700 millones de pesos corresponde a otro asunto y que no se modificará el marco legal de cobro para este caso. La controversia se mantiene abierta.

El caso ha generado amplio debate público sobre la fiscalización, la legalidad de los cobros y la equidad del sistema tributario. Organizaciones civiles han demandado que los procesos sean transparentes y que se garantice la igualdad de trato ante personas físicas y empresas de gran tamaño. Juristas consultados indican que el conflicto podría derivar en reformas tributarias estructurales.

Mientras tanto, Grupo Salinas mantiene su postura de pago con condiciones y vigilancia mediática. El desenlace del caso podría impactar las finanzas de la empresa, la percepción pública del cumplimiento fiscal y la imagen de los organismos de recaudación en México. El escenario sigue siendo de tensión hasta que se defina una resolución que satisfaga a las partes involucradas.