Alrededor de 20 hogares abrirán sus puertas para mostrar vestigios prehispánicos encontrados en terrenos aledaños al cerro Teotón, un lugar sagrado para la comunidad.

Habitantes de San Pedro Yancuitlalpan, junta auxiliar del municipio de San Nicolás de los Ranchos, impulsan un proyecto comunitario para crear una ruta turística que permita a los visitantes conocer las piezas arqueológicas resguardadas por generaciones en al menos 20 viviendas de la localidad. Estas figuras, elaboradas en barro, obsidiana y piedra volcánica, han sido encontradas a lo largo de los años en terrenos cercanos al cerro Teotón, un montículo sagrado que los pobladores consideran una ciudad sepultada por erupciones del volcán Popocatépetl .

El cerro Teotón: un lugar sagrado con historia milenaria

El cerro Teotón, cuyo nombre en náhuatl significa “Dios grande” o “dios divino”, se localiza en terrenos ejidales al este de San Pedro Yancuitlalpan . Se trata de un depósito detrítico originado hace aproximadamente 36 mil años por una avalancha del volcán Pies, un cono anterior de la Iztaccíhuatl, que alcanza una altitud de 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar con una prominencia de 160 metros .

De acuerdo con investigaciones arqueológicas, el Teotón contiene en realidad un basamento piramidal, propio de los centros ceremoniales de Mesoamérica. La zona era empleada en la época prehispánica para venerar al “Gran Dios”, a quien se solicitaban temporadas de lluvias abundantes. Esta tradición ha perdurado hasta la actualidad a través de la sincrética “Fiesta del Cerro”, que tiene lugar cada año en junio, al comienzo de la estación lluviosa .

Bonifacio Cholula Rincón, cronista de la zona y uno de los impulsores del proyecto, explicó que el cerro Teotón es considerado sagrado porque sus pobladores creen que posee energías que sanan enfermedades, otorgan paz y tranquilidad. “El Cerro Teotón nos ha regalado piezas arqueológicas que cuentan historia, que nos muestran lo que veían nuestros antepasados. Ahí hay una ciudad sepultada por el volcán Popocatépetl”, expresó .

Hallazgos fortuitos en labores del campo

Los vestigios arqueológicos que ahora se busca exhibir no son producto de saqueos, sino de hallazgos fortuitos realizados por los campesinos al trabajar sus tierras. Bonifacio Cholula Rincón, cuya vivienda se ubica en la calle 16 de Septiembre esquina con Vicente Guerrero, resguarda poco más de 400 piezas que encontraron sus abuelos, sus padres, su hermano Joaquín y él mismo a lo largo de los años .

“Estamos en época de sembrar; para que los árboles de nuez puedan crecer rápidamente y tener producción en un año, tenemos que sembrar a un metro de profundidad. Así es como hemos ido encontrando lo que aquí tenemos”, relató el poblador .

Las piezas encontradas presentan dimensiones que van desde apenas un centímetro hasta poco menos de un metro de largo, e incluyen figuras con grabados y tallados detallados que, según los comuneros, evidencian la mano de artesanos especializados .

Susano Castillo, otro de los vecinos participantes en el proyecto, cuenta con terrenos junto al cerro Teotón y ha encontrado cientos de piezas que ha llevado a su hogar. Él sostiene una teoría particular sobre algunos de los vestigios: mostró una figura que, según indicó, representa a un ser extraterrestre que viaja sobre una nave espacial. “A mí me gusta lo de nuestros antepasados y eso me parece bien. Queremos que salga a la luz lo que realmente somos aquí. No me escondo, pero tampoco lo hemos dado a conocer tanto porque el gobierno pudiera quitárnoslo”, señaló .

Un proyecto comunitario que busca reconocimiento oficial

Este año, como parte de un proyecto local y con apoyo del gobierno auxiliar de San Pedro Yancuitlalpan, se decidió abrir las casas y exhibir las piezas como un espacio vivo que muestre la cultura de los yancuitlalpenses. La iniciativa contempla la creación de una ruta turística que permita a los visitantes recorrer aproximadamente 20 viviendas que funcionarán como pequeños museos comunitarios .

Los ciudadanos que encabezan este proyecto indicaron que buscan trabajar conjuntamente con el gobierno auxiliar y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para formalizar la ruta turística, con la condición de que las piezas no les sean arrebatadas. Bonifacio Cholula Rincón y Susano Castillo enfatizaron que los objetos pertenecen a los yancuitlalpenses y, por ello, deben permanecer en la comunidad. No se niegan a elaborar un padrón de los vestigios, siempre que queden bajo su cuidado, como hasta ahora .

El próximo 12 de marzo tienen programada una reunión con las autoridades involucradas para definir los detalles del proyecto y colocar señalética que permita identificar las viviendas que exhiben las figuras, funcionando como si fueran un museo de sitio .

El Teotón: más que un cerro, un observatorio prehispánico

La importancia del cerro Teotón va más allá de los hallazgos arqueológicos. Desde su cima se obtiene una vista panorámica de 360 grados que permite apreciar el valle de los volcanes de Puebla, incluyendo el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, el Pico de Orizaba y la Malinche, así como la Gran Pirámide de Cholula y varios municipios poblanos .

Según el cronista Bonifacio Cholula Rincón, el Teotón fue un observatorio prehispánico donde los antiguos pobladores estudiaban la alineación de las estrellas. “Primero fue fundado Yancuitlalpan que San Pedro Cholula, porque esta comunidad tiene el mismo trazo del centro arqueológico con las primeras construcciones religiosas y las mismas distancias, aquí es el primer altar del Altiplano, donde se estudiaron las estrellas y el espacio”, destacó .

El director de turismo del Ayuntamiento de San Nicolás de los Ranchos, Abel Mexica, informó que la actual administración trabaja en un proyecto para difundir este atractivo y fomentar la investigación en la zona. Anunció que conjuntamente con el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla se busca impulsar un mirador equipado con telescopios para que visitantes y locales puedan observar el universo, así como recibir a turistas durante el equinoccio de primavera .

El Museo Teotón: un antecedente en la preservación comunitaria

Desde septiembre de 2012, San Pedro Yancuitlalpan cuenta con el Museo Teotón, ubicado en la calle Libertad número 1, esquina con Camino al Teotón. Este espacio museográfico abre sus puertas de viernes a domingo, de 10 a 17 horas, y exhibe en dos salas una colección de piezas arqueológicas recuperadas de manos de los vecinos del pueblo .

Se estima que existen aún en posesión tanto privada como de la Universidad de las Américas de Puebla (UDLAP) —que realizó excavaciones antes de la apertura del museo— cuando menos 2 mil piezas adicionales . El museo enfrenta actualmente problemas de promoción y falta de fondos para el desarrollo turístico de la región, lo que ha limitado el número de visitantes, quienes contribuyen con una cuota voluntaria .

Contexto arqueológico regional

La región de las faldas del Popocatépetl tiene una rica historia prehispánica marcada por la actividad volcánica. De acuerdo con investigaciones de las arqueólogas Patricia Plunket y Gabriela Uruñuela, de la Universidad de las Américas-Puebla, el impacto del eje neovolcánico en la población prehispánica fue significativo tanto en términos de explotación natural y creencias colectivas como de riesgos por erupciones volcánicas .

Sus investigaciones en el sitio de Tetimpa, Puebla, han permitido explorar contextos arqueológicos sepultados bajo materiales volcánicos, revelando patrones de abandono rápido de asentamientos debido a erupciones del Popocatépetl . Estos estudios confirman la constante interacción entre las comunidades ancestrales y la actividad volcánica en la región.

El Popocatépetl, cuyo nombre en náhuatl significa “la montaña que humea”, ha sido desde tiempos prehispánicos un elemento central en la cosmovisión de los pueblos del Altiplano Central. Sus fumarolas han sido vistas como señales de fuerza y vitalidad, así como motivo de respeto, manifestando una relación íntima entre lo sagrado y lo cotidiano para quienes habitan a su alrededor .

Expectativas y retos del proyecto

La iniciativa de la ruta turística en San Pedro Yancuitlalpan representa una oportunidad para que la comunidad obtenga beneficios económicos directos del turismo, al tiempo que preserva y difunde su patrimonio cultural. Sin embargo, enfrenta retos importantes, como la necesidad de trabajar coordinadamente con el INAH para garantizar la protección legal de las piezas, la colocación de señalética adecuada y la promoción del proyecto a nivel estatal y nacional.

El gobierno del estado de Puebla ha manifestado su interés en impulsar el turismo comunitario en la región. A través de la Secretaría de Turismo, se ha visitado el Centro Ecoturístico Apatlaco, también en San Nicolás de los Ranchos, para identificar sus potencialidades y sumarlo a la Guía Nacional de Experiencias de Turismo Comunitario, fortaleciendo un modelo que preserve la naturaleza, la cultura y la identidad de las comunidades .

La reunión programada para el 12 de marzo será determinante para definir el futuro de este proyecto que busca convertir las viviendas de San Pedro Yancuitlalpan en un museo vivo, donde los visitantes puedan conocer de cerca la historia que durante siglos ha permanecido resguardada en los hogares de esta comunidad poblanas.