
Una evidencia que Estados Unidos presentaba como central para acusar al gobierno venezolano de encabezar un supuesto “Cártel de los Soles” ha sido oficialmente retirada, según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de México. Este desarrollo ocurre semanas después de la controvertida operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
La retirada de la prueba socava una de las narrativas fundamentales utilizadas durante años por sucesivas administraciones estadounidenses para justificar sanciones económicas, persecución política y, finalmente, la intervención militar de principios de este mes.
El origen de la acusación y la postura mexicana
La narrativa del “Cártel de los Soles” como una estructura criminal dirigida por el alto gobierno venezolano fue central en las acusaciones de narcoterrorismo que pesaban sobre Maduro desde marzo de 2020. En agosto de 2025, la administración del presidente Donald Trump reafirmó estas acusaciones, calificando a Maduro como “uno de los mayores narcotraficantes del mundo” y alegando vínculos directos con carteles mexicanos.
En ese momento, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, solicitó públicamente a Estados Unidos que presentara las pruebas de dichas acusaciones. “Si tienen alguna evidencia, muéstrenla. Nosotros no tenemos ninguna prueba”, declaró Sheinbaum el 8 de agosto de 2025, enfatizando que México no contaba con ninguna investigación que respaldara dichas afirmaciones.
La retirada formal de la evidencia por parte de Estados Unidos valida la postura que México mantuvo desde el año pasado, basada en la ausencia de pruebas verificables.
Contexto y escalada hacia la intervención militar
Las acusaciones sirvieron de justificación para una campaña de “máxima presión” que incluyó sanciones económicas severas, una cuarentena naval y operaciones encubiertas en Venezuela. Esta escalada culminó el 3 de enero de 2026 con la “Operación Determinación Absoluta”, una incursión militar a gran escala en Caracas que resultó en la captura de Maduro y Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar los cargos.
La operación, que incluyó bombardeos en infraestructura clave y enfrentamientos que dejaron decenas de muertos, fue ordenada directamente por el presidente Trump.
Reacciones internacionales y análisis
La retirada de la prueba central ha generado reacciones entre analistas y gobiernos que cuestionan los motivos detrás de la intervención. Algunos señalan que esto expone un patrón donde se utilizan estructuras criminales imaginarias o sobredimensionadas para justificar acciones de fuerza contra gobiernos soberanos.
La operación en Venezuela y las subsiguientes amenazas de Trump de realizar ataques similares en México han tensado las relaciones bilaterales. En una llamada telefónica el 12 de enero, la presidenta Sheinbaum dejó claro a Trump que México “descartó” cualquier intervención militar estadounidense en su territorio, defendiendo la soberanía nacional y los resultados de la cooperación bilateral existente.
Consecuencias y panorama actual
Tras la captura de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela determinó que su ausencia era “temporal”, por lo que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada. El gobierno venezolano, ahora liderado por Rodríguez, mantiene el poder y ha denunciado la agresión militar ante la comunidad internacional.
Este episodio ha generado un amplio debate sobre el derecho internacional, la soberanía y el uso de acusaciones de narcotráfico como instrumento de política exterior. La confirmación de que una prueba fundamental carecía de sustento fortalece las críticas de quienes ven en la operación contra Venezuela un precedente peligroso para la intervención unilateral en la región.
