La participación de las mujeres en el ámbito laboral de Puebla se mantuvo estancada durante 2025, sin presentar avances sustanciales en comparación con el año anterior, según lo confirmó el Consejo Coordinador de Mujeres Empresarias (CCME). En una declaración pública, la presidenta del organismo, Edhalí Moreno Cíntora, alertó que, a este ritmo, el cierre de la brecha económica de género podría demorar alrededor de 130 años.

Principales cifras y declaraciones

Moreno Cíntora informó que las mujeres ocupan apenas el 35% de las plazas laborales formales en el estado, mientras que los hombres concentran el 65% restante, una distribución que no mostró cambios significativos durante el año pasado. “Desafortunadamente no hemos avanzado; hay estadísticas que indican que estamos a 130 años del cierre de la brecha económica de género”, expresó la dirigente.

La representante empresarial atribuyó este estancamiento a la falta de políticas públicas eficaces que generen condiciones de acceso, permanencia y crecimiento equitativas para las mujeres en el mercado laboral. Como ejemplo de este tipo de iniciativas en otras entidades, la Secretaría de las Mujeres de San Luis Potosí ha programado para 2026 una serie de jornadas de reclutamiento exclusivas para mujeres, en coordinación con el Servicio Nacional de Empleo, como parte de una estrategia de empoderamiento económico.

Propuestas del CCME para revertir la tendencia

Para impulsar un cambio a partir de 2026, el CCME propuso una serie de acciones estructurales:

  1. Sistema universal de cuidados: Implementar, desde las políticas públicas, un sistema integral de cuidados y salud que permita a las mujeres continuar su desarrollo profesional sin tener que abandonar sus empleos para atender responsabilidades familiares.
  2. Diversificación económica: Apoyar, junto con las secretarías de Economía estatal y federal, la expansión y diversificación del desarrollo económico. El objetivo es crear más y mejores oportunidades de empleo, especialmente a través del fomento al nearshoring, la atracción de inversiones y la apertura de nuevos sectores productivos.

Brecha económica de género: Un desafío nacional y estatal

El estancamiento en Puebla refleja un desafío más amplio en México. La falta de progreso sostenido en la participación laboral femenina limita el crecimiento económico y perpetúa desigualdades sociales. La proyección de 130 años para cerrar la brecha subraya la urgencia de implementar medidas concretas y con impacto a corto y mediano plazo.

A nivel nacional, existen casos que pueden servir de referencia. Por ejemplo, la empresa estatal Liconsa fue reconocida hace años como la primera del sector público en obtener la certificación de la Norma de Igualdad Laboral entre Hombres y Mujeres, un esquema que acredita prácticas para erradicar la discriminación y promover el acceso equitativo al empleo. Este tipo de modelos podrían ser considerados en estrategias más amplias.