
En México, los hogares destinaron aproximadamente 91 mil 800 millones de pesos durante 2024 en medidas para protegerse de la inseguridad. Este gasto abarca desde la instalación de alarmas y cámaras de videovigilancia, hasta puertas reforzadas, contratación de seguridad privada y cambios de residencia en busca de mayor tranquilidad.
Expertos señalan que este fenómeno refleja el crecimiento de la industria de la prevención, un sector que se expande a partir de la percepción de inseguridad ciudadana. Sin embargo, también puede profundizar las desigualdades sociales, ya que no todos los ciudadanos tienen acceso a estas medidas de protección.
El desembolso en seguridad doméstica incluye además remodelaciones con fines defensivos y servicios especializados que buscan reducir riesgos en un entorno donde la percepción de inseguridad sigue siendo elevada en gran parte del país.
Esta tendencia evidencia cómo la seguridad en los hogares se ha convertido en una prioridad para millones de mexicanos, quienes cada vez más recurren a soluciones tecnológicas y privadas para resguardar a sus familias y proteger su patrimonio.
