La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “muy injusto” el bloqueo económico impuesto a Cuba, al señalar que “no se puede ahorcar a un pueblo así”. Durante su conferencia matutina del 10 de febrero de 2026, la mandataria reafirmó la postura histórica de México en contra de las sanciones unilaterales, subrayando que este tipo de medidas no afectan a los gobiernos, sino directamente a la población, especialmente a las familias que enfrentan carencias en alimentos, medicinas y servicios básicos.

Sheinbaum sostuvo que, más allá de las diferencias ideológicas o políticas, debe prevalecer un enfoque humanitario y solidario, ya que el impacto del bloqueo agrava las condiciones de vida y limita las posibilidades de desarrollo de la población civil. Advirtió que la persistencia de estas restricciones económicas puede profundizar una crisis social y humanitaria con efectos regionales, por lo que consideró necesario revisar este tipo de políticas desde una perspectiva internacional.

En este contexto, destacó que México mantiene su compromiso de ayuda humanitaria hacia Cuba, recordando el reciente envío de más de 800 toneladas de víveres. Explicó que el apoyo del gobierno mexicano se concentra en alimentos e insumos médicos básicos, además de mantener un diálogo diplomático permanente para explorar alternativas que contribuyan a atender la crisis energética que enfrenta la isla. Este posicionamiento, dijo, refuerza la política exterior mexicana basada en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, al tiempo que hace un llamado a la comunidad internacional a reconsiderar medidas que obstaculizan el bienestar de la población cubana.