
En plena escalada del conflicto en Medio Oriente y en medio de tensiones bilaterales, la presidenta mexicana marca distancia de Trump con diplomacia, defensa de los derechos humanos y llamado a la paz
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha delineado con claridad la postura de su gobierno en dos frentes internacionales de alta sensibilidad: el conflicto bélico en Medio Oriente y la crisis humanitaria de migrantes mexicanos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. En ambos casos, la mandataria ha optado por una posición de principios: paz, diplomacia y defensa de los derechos humanos, incluso cuando ello implica tensiones con su principal socio comercial.
Respaldo a España y llamado a la paz
En el contexto de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, Sheinbaum ha respaldado abiertamente la postura del presidente español Pedro Sánchez, quien se ha convertido en uno de los principales contrapesos a Donald Trump en Europa al negarse a permitir el uso de las bases militares de Morón y Rota para las operaciones bélicas.
“Es muy respetable la posición del presidente de España en apostar por la paz, más allá de su pertenencia a la OTAN que es una decisión que ellos tomaron”, declaró Sheinbaum desde Palacio Nacional.
El respaldo mexicano llega en un momento de máxima tensión transatlántica. Trump ha acusado a Sánchez de ser un socio “terrible” y lo ha amenazado con un “embargo” comercial. “Tenemos muchos ganadores, pero España es perdedora, y el Reino Unido ha sido muy decepcionante”, declaró Trump al New York Post, en referencia a la negativa española a sumarse a la coalición militar.
La mandataria mexicana fue más allá y cuestionó el papel de los organismos internacionales: “La ONU dejó de cumplir su labor, la verdad. O sea, se imponen los países con mayor fuerza militar y eso no puede ser”. Su propuesta es clara: recuperar el papel mediador de Naciones Unidas en la resolución de conflictos. “Todos los esfuerzos que vayan en ese sentido, nosotros los vamos a apoyar”, añadió.
La tragedia migrante: 10 mexicanos muertos bajo custodia del ICE
Mientras Sheinbaum fija su postura en el escenario global, una crisis humanitaria silenciosa se desarrolla dentro de las fronteras estadounidenses. Entre el 20 de enero y el 24 de octubre de 2025, un total de 10 migrantes mexicanos han perdido la vida mientras se encontraban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según confirmó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Las causas de los fallecimientos son diversas e incluyen enfermedades no atendidas oportunamente, posibles suicidios y el uso de arma de fuego por parte de agentes migratorios o de terceros durante operativos. El caso más reciente, ocurrido en la madrugada del 24 de octubre en San Bernardino, California, activó de inmediato los protocolos consulares mexicanos.
Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte de la SRE, fue cuidadoso al precisar: “No murieron a manos de ICE, sino bajo su custodia”. Sin embargo, aclaró que esta distinción “no exime a las autoridades estadounidenses de responsabilidad”, ya que al tratarse de personas detenidas, existe una obligación de garantizar su integridad y bienestar.
Los casos que estremecen a México
Entre los fallecimientos documentados, varios han generado particular indignación por las circunstancias en que ocurrieron:
Ismael Ayala Uribe, de 39 años y ex beneficiario del programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), murió el 22 de septiembre en el Centro Médico Victor Valley, California, por complicaciones derivadas de un absceso no tratado adecuadamente. Su madre, Lucía Ayala, denunció: “Yo lo había visto un sábado antes, y el lunes me dan la noticia que falleció”. La familia ha emprendido acciones legales contra el gobierno federal estadounidense.
Jesús Molina Veya, de 45 años, fue hallado muerto en junio de 2025 en el Centro de Detención Stewart, en Georgia, colgado de una litera en un caso reportado como suicidio, aunque organizaciones de derechos humanos han puesto en duda esta versión y denunciado falta de supervisión adecuada.
Silverio Villegas González, migrante originario de Irimbo, Michoacán, de 23 años, murió el 12 de septiembre durante un operativo del ICE en un suburbio de Chicago, Illinois, tras recibir un disparo de un agente migratorio. Sus restos fueron sepultados en su tierra natal luego de que la SRE gestionara su repatriación.
Miguel Ángel García Hernández, de 31 años, falleció el 29 de septiembre tras cinco días de agonía luego de ser herido por un francotirador que atacó una sede del ICE en Dallas, Texas. En el mismo tiroteo murió un migrante salvadoreño.
Abelardo Avelleneda Delgado, de 68 años, murió el 5 de mayo durante su traslado al Centro de Detención Stewart. El reporte oficial indica que “dejó de responder” y que el personal de emergencia “no tomó medidas adicionales para salvarle la vida”.
Óscar Duarte Rascón, de 59 años, falleció el 8 de septiembre en Arizona. Padecía alzhéimer, cáncer de riñón y hepatitis C, condiciones que no recibieron atención adecuada según el reporte del ICE.
Lorenzo Antonio Batrez Vargas, de 32 años, murió el 31 de agosto en el Complejo Correccional Central en Florence, Arizona, por complicaciones relacionadas con la diabetes que padecía.
Récord histórico de muertes
El año fiscal 2025, que concluyó el 30 de septiembre, marcó un récord de mexicanos fallecidos bajo custodia del ICE desde que se tienen registros. Según un reporte del American Immigration Council basado en cifras oficiales del ICE, 23 personas de distintas nacionalidades murieron bajo custodia de la agencia entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2025, siendo este el año fiscal más mortal desde 2004.
De estos 23 fallecimientos, siete eran mexicanos, la cifra más alta registrada para connacionales, superando los cinco casos de 2004 y 2005. El dato contrasta dramáticamente con 2024, cuando no se registró ni un solo mexicano fallecido bajo custodia del ICE.
De los siete mexicanos fallecidos en el año fiscal, seis perdieron la vida durante la administración de Donald Trump, que inició el 20 de enero de 2025.
La respuesta diplomática de México
Ante esta crisis, el gobierno mexicano ha desplegado una estrategia de presión diplomática que incluye:
- Notas diplomáticas: Hasta el 23 de octubre, la Cancillería ha enviado 13 notas diplomáticas al gobierno de Estados Unidos, principalmente a través de la embajada en Washington, para expresar su desacuerdo con el trato a los migrantes y exigir investigaciones exhaustivas.
- Acompañamiento a familias: La SRE ha brindado asesoría legal y apoyo económico a las familias de las víctimas, además de encargarse de los trámites y gastos de repatriación de los cuerpos.
- Protocolos consulares: En cada caso, los consulados mexicanos han activado protocolos de asistencia y protección, estableciendo comunicación permanente con las oficinas de campo del ICE y con los familiares de los fallecidos.
- Exigencia de transparencia: México ha solicitado formalmente que se preserven todas las evidencias desde el momento de la detención hasta la entrega de los cuerpos, para garantizar investigaciones rigurosas.
Roberto Velasco fue enfático: “Enviamos en cada caso notas verbales a la Embajada de Estados Unidos en México en las que hemos solicitado que haya investigaciones transparentes y exhaustivas. Exigimos, obviamente, que se llegue al fondo de las causas que ocasionaron estos muy sensibles decesos”.
Cifras de la crisis migratoria
Además de las muertes bajo custodia, la SRE reportó que del 20 de enero al 23 de octubre de 2025:
- Han sido repatriados desde Estados Unidos 116 mil 320 mexicanos, de los cuales 93 mil 153 recibieron asistencia o protección consular.
- Se han realizado 169 operativos del ICE en los que se ha detenido a 2 mil 382 mexicanos.
- Las autoridades mexicanas han realizado 8 mil 099 visitas a centros de detención migratoria en territorio estadounidense.
- Se han otorgado 15 mil 966 asesorías legales externas a connacionales que lo solicitaron.
Una relación bilateral cada vez más tensa
Entre el respaldo a Sánchez, la exigencia de justicia para los migrantes y la postura pacifista ante la guerra en Medio Oriente, Sheinbaum marca distancia de Trump sin romper el diálogo comercial. Sin embargo, las tensiones son evidentes.
El canciller Juan Ramón de la Fuente resumió la posición mexicana: “Hemos enviado notas diplomáticas para expresar nuestras preocupaciones y nuestros desacuerdos con las medidas que se están tomando”.
La presidenta Sheinbaum, por su parte, ha sido contundente en cuanto a la defensa de los mexicanos en el exterior: “Más allá de que nuestra posición es que los mexicanos que viven allá son honestos y trabajan, en un caso como este tiene que conocerse toda la verdad”.
El desafío de fondo: condiciones en centros de detención
Organizaciones de derechos humanos han documentado fallas sistemáticas en los centros de detención migratoria estadounidenses. La American Civil Liberties Union (ACLU), Physicians for Human Rights y American Oversight han señalado que la gran mayoría de las muertes registradas pudieron evitarse con atención médica adecuada y condiciones dignas.
Los factores que contribuyen a esta crisis incluyen:
- Falta de servicio médico oportuno
- Hacinamiento en instalaciones carcelarias
- Ausencia de un sistema de supervisión independiente y robusto
- Negligencia en la provisión de servicios de salud
- Condiciones precarias que incluyen falta de acceso a agua potable y deficiente alimentación
Activistas como Andrés Cabrera, originario de Puebla y radicado en Estados Unidos desde hace 20 años, advierten: “No sabemos si existan más muertes de las que se logran documentar, ya que incluso hay algunos migrantes que no contaban con ningún familiar al momento de su detención”.
Conclusión
La administración de Claudia Sheinbaum enfrenta el desafío de equilibrar una relación comercial vital con Estados Unidos con la defensa de principios fundamentales: la paz, la diplomacia multilateral y la protección de los derechos de los mexicanos en el exterior.
El respaldo a España, el llamado a reformar Naciones Unidas y la exigencia de justicia para los migrantes fallecidos bajo custodia del ICE dibujan una política exterior mexicana que, sin romper con Washington, busca afirmar una voz propia en el concierto internacional.
Como ha señalado la propia presidenta: “Todos los esfuerzos que vayan en busca de la paz, los vamos a apoyar”. En este camino, el gobierno mexicano tendrá que navegar las aguas turbulentas de una relación bilateral cada vez más compleja, donde los principios y la pragmática deben encontrar un delicado equilibrio.
