La presidenta defiende la iniciativa de reforma electoral y manifiesta su desacuerdo con las declaraciones de la consejera presidenta del INE sobre la eliminación del PREP

La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de las declaraciones de Guadalupe Taddei, consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), quien advirtió sobre los riesgos de eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en el marco de la reforma electoral impulsada por el gobierno federal.

En una breve pero contundente declaración, Sheinbaum manifestó su desacuerdo con los señalamientos de Taddei y subrayó que la iniciativa de reforma electoral presentada por su gobierno responde a un proceso de análisis profundo y, sobre todo, a la participación ciudadana.

“No es una propuesta de ocurrencia, es analizada, es parte de lo que opinó la ciudadanía”, afirmó la mandataria, dejando claro que las modificaciones propuestas no son improvisadas, sino que recogen las inquietudes y opiniones de la población expresadas a través de diversos mecanismos de consulta.

La postura del INE

La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, había advertido previamente que eliminar el PREP sin un mecanismo alternativo dejaría a México sin información la noche de la elección, lo que generaría incertidumbre entre la ciudadanía y los actores políticos.

“Lo que sí no puede suceder es que México no tenga información el día de la jornada electoral”, señaló Taddei en conferencia de prensa, al tiempo que cuestionó: “No es desaparecer el PREP y ya; la pregunta es qué vamos a ofrecer”.

Taddei explicó que actualmente coexisten tres mecanismos complementarios: el PREP, el conteo rápido y el cómputo oficial. Si la reforma plantea iniciar los cómputos el mismo día de la jornada, tendría que crearse una nueva herramienta que sustituya la función informativa del PREP para garantizar la tranquilidad y la cultura de aceptación de los resultados.

Otras voces en el INE

La postura de Taddei encontró eco en otras consejeras del instituto. Carla Humphrey, por ejemplo, señaló que si bien es viable la eliminación del PREP y la realización de cómputos el mismo día —como ocurre en la Ciudad de México desde hace más de 20 años—, esto requiere una planeación adecuada en capacitación, logística y presupuesto.

Por su parte, Claudia Zavala hizo un llamado a esperar el articulado concreto de la iniciativa para iniciar un diálogo técnico en el Congreso, y alertó que una reducción presupuestal del 25 por ciento podría debilitar la estructura operativa del instituto.

Los puntos centrales de la reforma

La iniciativa de reforma electoral, presentada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, plantea cambios significativos en el sistema electoral mexicano, entre los que destacan:

  • Reducción del 25 por ciento de los recursos destinados a organismos electorales y partidos políticos.
  • Eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que se sustituiría con el cómputo directo.
  • Reducción de los tiempos de radio y televisión para las campañas, que bajan de 48 a 35 minutos.
  • Fortalecimiento de la fiscalización del gasto de los partidos políticos, con acceso en tiempo real a todas las operaciones financieras.
  • Prohibición de las aportaciones en efectivo a partidos y campañas.
  • Restructuración del Senado, que pasaría de 128 a 96 integrantes, eliminando los 32 plurinominales.

El argumento presidencial sobre el PREP

Al presentar la reforma electoral, la presidenta Sheinbaum aseguró que “no vemos la necesidad de que haya PREP”, ya que “disminuye recursos”. Argumentó que la idea es que los cómputos distritales comiencen la misma noche de la elección, lo que permitiría tener resultados de la mayoría de los distritos al día siguiente.

“La idea es que no tiene por qué no empezarse a contar ya el conteo distrital. O sea, si tú empiezas la noche del día de la elección, el domingo, ya con el conteo distrital, pues tendrías los resultados también de la mayoría de los distritos al siguiente día”, explicó la mandataria.

La defensa de la participación ciudadana

Sheinbaum enfatizó que la reforma no es una ocurrencia de su gobierno, sino que responde a un proceso de consulta y análisis en el que participaron diversos sectores de la sociedad. La mandataria subrayó que las modificaciones propuestas buscan fortalecer la democracia y hacer más eficiente el sistema electoral, sin que ello implique un retroceso en términos de certeza y transparencia.

La presidenta también destacó que la reforma incluye medidas para regular el uso de la inteligencia artificial en procesos electorales y prohibir los bots en redes sociales, así como la eliminación de la reelección consecutiva a partir de 2030 y la prohibición del nepotismo en cargos públicos.

El diálogo pendiente

A pesar de las declaraciones de Sheinbaum, el debate en torno a la reforma electoral está lejos de concluir. Taddei informó que el INE acordó instalar de inmediato una mesa técnica para evaluar los efectos operativos, presupuestales y logísticos de la propuesta, y solicitará una reunión con las comisiones correspondientes del Congreso para aportar información técnica que permita a los legisladores tomar decisiones con base en datos.

La consejera presidenta insistió en que el INE tiene la obligación de “estar en la batalla” de entregar información precisa para que la ciudadanía tenga tranquilidad y exista una cultura de aceptación de los resultados.

Perspectivas

La reforma electoral se perfila como uno de los temas centrales de la agenda legislativa en los próximos meses. La iniciativa deberá ser discutida y, en su caso, aprobada por el Congreso de la Unión, donde Morena y sus aliados tienen mayoría calificada, lo que facilitaría su avance.

Sin embargo, la oposición y diversos sectores académicos y sociales han expresado su preocupación por algunos de los cambios propuestos, particularmente aquellos que podrían afectar la autonomía del INE y la certeza de los procesos electorales.

El diálogo entre el gobierno, el INE y los legisladores será crucial para encontrar un equilibrio entre la necesidad de eficientar el sistema electoral y la obligación de garantizar la transparencia y confiabilidad de los comicios, dos elementos fundamentales para la salud democrática del país.