
Familias de la colonia Segunda Ampliación Guadalupe Hidalgo, en la ciudad de Puebla, enfrentan una crisis de agua potable que las obliga a racionar al máximo el uso del recurso hídrico para cubrir sus necesidades básicas. A pesar de pagar puntualmente el servicio, el suministro llega apenas una vez por semana, lo que ha transformado sus hogares en espacios repletos de cubetas, tambos y tinacos para almacenar líquido suficiente.
María de Jesús Herrera, habitante de la calle Hermanos Serdán, compartió que solo les cae agua una vez a la semana, durante la madrugada del jueves. “Ahí es donde yo me paro y ese día me pongo a lavar (…) pero imagínese, no duerme uno —por estar viendo que caiga agua—, porque aunque viene luego no trae fuerza, tengo que poner el bote abajo para que de ahí vaya uno agarrando. No pues de dónde”, relató.
Pagos puntuales, servicio deficiente
Tanto Yuli Herrera como María de Jesús Herrera están al corriente con sus pagos ante la empresa Agua de Puebla. De acuerdo con su último recibo, correspondiente a enero de 2026, pagaron mil 783 pesos cada una por el servicio. Sin embargo, la limitante las ha obligado a almacenar el líquido en cubetas y tambos distribuidos en la cocina, el baño y el patio.
Yuli Herrera tiene tres tanques de almacenamiento: dos afuera de su casa y uno en la parte superior. Los adquirió paulatinamente ante la necesidad, ya que no cuentan con una cisterna donde guardar el agua. En su hogar habitan seis personas, y para las descargas del sanitario utilizan cubetas con agua reciclada de los trastes o de la ropa, porque no pueden darse el lujo de desperdiciarla.
La situación se replica en otras colonias de la ciudad. De acuerdo con un reporte de La Jornada de Oriente, habitantes de siete colonias del sur del municipio de Puebla tienen agua potable únicamente una o dos veces por semana y por espacio de tres horas, lo que ha provocado que tengan la necesidad de comprar pipas con un costo promedio de mil 200 pesos por quincena . Entre las zonas afectadas destacan Hacienda del Sur, Balcones del Sur Tercera Sección, El Triunfo, El Refugio, Lares de San Alfonso, Fuentes 1 y 2 .
La lucha diaria por el agua
Verónica Ortega López, quien vive en la Privada C de la 16 de Septiembre en compañía de sus hijos y su esposo, señaló que deben bañarse con botes de agua —uno por cada habitante—, porque utilizar la regadera implica gastar más agua de la que reciben. “Cisterna no tengo, todavía no la hace mi esposo, pero no cae seguido; cuando lleno, nada más se llenan dos toneles chicos, un grande y uno mini, ya es lo único y nada más cae una vez a la semana”, explicó.
Sin importar el clima, aplican esta medida. En temporada calurosa no hay mayores inconvenientes, pero durante los meses de lluvia y frío se vuelve más complicado, aunque no tienen otra alternativa. La situación se agrava de marzo a junio, cuando la ausencia de lluvia y temperaturas altas provocan un flujo menor de agua potable .
Familias tienen que comprar pipas
Carmina González Rodríguez y Bernarda Hernández Gallegos son vecinas de la calle A Oriente de la 16 de Septiembre. Hace aproximadamente dos semanas les cayó agua por última vez. “Aquí siempre nos ha fallado el agua, pero últimamente es mucho más. Nos cayó hace quince días, muy poquita. Entonces acá vamos, apartando de un lado para el otro, pero sí nos ha fallado; aunque uno vaya al corriente, a veces me pregunto para qué pagar si de todos modos estamos así”, comentó Carmina.
En su casa viven tres personas. Hace una semana pidió una pipa, aunque desconoce cuánto pagó. Lava la ropa en lavadora y después utiliza esa misma agua para el baño. El cargar los botes para llenar el tambor le provoca dolor en el cuerpo, pero es algo que debe hacer porque lavar a mano sería un trabajo más difícil y tardado.
En comunidades como San José Xaxamayo, los habitantes deben pagar hasta mil 700 pesos por una pipa de agua, lo que consideran un abuso en medio de la escasez del líquido . En San Pablo Xochimehuacan, la falta de abasto de agua potable afecta a más de una veintena de colonias, por lo que los pobladores se ven en la necesidad de contratar pipas con costos de entre 700 y 900 pesos por lo menos cada semana .
Sin respuesta de la autoridad
Las personas entrevistadas señalaron que esta problemática ha sido ampliamente dada a conocer a la empresa Agua de Puebla, que no ha resuelto de fondo el problema. Incluso han acudido en varias ocasiones sin obtener solución. “Si uno está al corriente, marcamos, pedimos que lo chequen, pero siempre nos dicen que van a pasar el reporte y nunca hacen nada al respecto. Luego dicen que nos entienden, pero ellos no viven de esta forma”, dijo Carmina.
Bernarda Hernández expuso que cuenta con una cisterna, pero ésta no se llena con lo poco que cae. Menciona que, si acaso, logra juntar un par de cubetas, aunque no alcanzan ni siquiera para un día, ya que cualquier actividad requiere agua. El agua limpia la utiliza para trapear y luego la destina a las descargas del sanitario. Para bañarse lo hace rápidamente; las duchas largas bajo el chorro directo no son posibles. Se limitan a lo esencial: lavarse el cuerpo y el cabello.
De acuerdo con datos del Instituto Municipal de Planeación (Implan), hay problemas para dotar de agua potable en 127 colonias de Puebla, como resultado de un crecimiento urbano desordenado, principalmente en la periferia del municipio capitalino.
