En los últimos cinco años, la entidad de Puebla ha registrado un incremento del 129 % en accidentes viales, mostrando un problema creciente en la seguridad del tránsito. Este aumento abarca choques, colisiones y otros incidentes que afectan tanto a vehículos particulares como al transporte público y peatones, reflejando un contexto donde las cifras no han logrado estabilizarse ni disminuir en el mediano plazo.

Autoridades encargadas de vialidad han atribuido este incremento a factores como el exceso de velocidad, distracciones al volante, la falta de respeto a señalizaciones y el alcohol al manejar. Estas causas, combinadas con el crecimiento en la circulación automotriz y la densidad poblacional en zonas urbanas, han contribuido a que cada vez más personas se vean involucradas en siniestros en las calles y carreteras del estado.

El impacto de estos accidentes no solo se mide en cifras estadísticas, sino también en consecuencias humanas y económicas. Miles de personas han resultado con lesiones de diversa gravedad, mientras que otros han sufrido daños materiales significativos. El aumento de víctimas de tránsito ha generado preocupación entre organizaciones de seguridad vial y colectivos ciudadanos que piden medidas más estrictas para reducir la incidencia de choques y mejorar la protección de conductores y peatones.

Como respuesta, diversas instancias han anunciado campañas de cultura vial, operativos de vigilancia, coordinación entre corporaciones de tránsito y revisiones a la infraestructura urbana para promover una convivencia más segura en las rutas. El llamado de las autoridades a la población es claro: conducir con responsabilidad, respetar los límites y señales, evitar distracciones y no manejar bajo influencias, como pasos fundamentales para frenar la tendencia al alza en los accidentes viales en Puebla.