El estado de Puebla reporta que el número de personas fallecidas a causa de las lluvias recientes ascendió a 22, mientras que dos personas permanecen desaparecidas. Las intensas precipitaciones provocaron inundaciones y deslaves en varias comunidades de la Sierra Norte, afectando viviendas, caminos y servicios básicos. Las autoridades estatales activaron protocolos de emergencia para atender a los habitantes y coordinar las labores de rescate, priorizando la seguridad de las zonas más afectadas y manteniendo comunicación constante con los equipos de auxilio locales.

Las brigadas de búsqueda y rescate han trabajado de manera continua para localizar a las personas desaparecidas y atender a quienes sufrieron daños materiales. Se han desplegado equipos especializados en rescate urbano y rural, apoyados por maquinaria para remover escombros y garantizar el acceso a las zonas incomunicadas. Además, se han instalado albergues temporales para los afectados, brindando asistencia médica, alimentación y apoyo psicológico a quienes lo requieren tras las emergencias provocadas por las lluvias.

El gobierno estatal ha señalado que la prioridad es restablecer la normalidad en las comunidades afectadas, incluyendo la reparación de carreteras, puentes y redes de comunicación. Asimismo, se han coordinado esfuerzos con autoridades municipales y federales para evaluar los daños y elaborar un plan de reconstrucción integral. Los reportes meteorológicos advierten que podrían presentarse nuevas lluvias, por lo que se mantiene la vigilancia y se emiten recomendaciones preventivas a la población.

Expertos en gestión de riesgos han señalado que las condiciones de la Sierra Norte hacen que estas lluvias sean especialmente peligrosas, debido a la topografía montañosa y la concentración de comunidades en zonas vulnerables. Se enfatiza la importancia de la educación sobre prevención de riesgos, el fortalecimiento de infraestructura segura y la preparación ante emergencias naturales, con el objetivo de reducir la exposición de la población a desastres y mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población para extremar precauciones y atender las recomendaciones de seguridad. Se busca que la ciudadanía esté informada sobre las rutas de evacuación, el funcionamiento de los albergues y los canales de comunicación con las autoridades. Mientras tanto, se mantienen las labores de evaluación de daños y rescate, y se proyecta un seguimiento constante de las condiciones meteorológicas para proteger la vida de las personas y garantizar que la respuesta a la emergencia sea oportuna y eficaz.