Durante el ataque terrorista que dejó al menos once fallecidos en la playa Bondi de Sídney, un civil realizó una intervención que, según testimonios y grabaciones, evitó un mayor número de víctimas. El individuo, cuya identidad no ha sido revelada, logró inmovilizar y desarmar a uno de los dos agresores.

Según se observa en imágenes difundidas en redes sociales, el hombre, aprovechando una fila de autos estacionados como cobertura, se aproximó por la espalda a uno de los atacantes que disparaba en el lugar. Tras una breve lucha, consiguió quitarle el arma larga y lo redujo, resultando herido en un brazo durante la acción. Posteriormente, el agresor logró huir hacia un puente peatonal donde se encontraba su cómplice, quien finalmente fue abatido por la policía. El primer atacante fue arrestado y hospitalizado.

El comisionado de policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, declaró formalmente el suceso como un “incidente terrorista”. El ataque se produjo durante una celebración del festival judío de Jánuca, en la que participaban cientos de personas. Entre las víctimas fatales se encuentran nueve civiles y dos agentes policiales.

Las autoridades no han establecido un vínculo directo con otros episodios de antisemitismo registrados previamente en el país, aunque varias organizaciones judías internacionales han expresado su preocupación por el clima de hostilidad. La investigación continúa en curso mientras se evalúan las medidas de seguridad a nivel nacional.