El 28 de septiembre de 2025, se registró un tiroteo en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Grand Blanc, Michigan. El ataque se produjo durante un servicio dominical, cuando el sospechoso, identificado como Thomas Jacob Sanford, un exmarine de 40 años, embistió su camioneta contra el edificio, abrió fuego y presuntamente provocó un incendio utilizando gasolina.

El incidente dejó al menos cuatro personas fallecidas y ocho heridas, una de ellas en estado crítico. Las víctimas fueron trasladadas a hospitales locales para recibir atención médica, mientras que los cuerpos de los fallecidos fueron retirados del lugar bajo resguardo policial.

El agresor fue abatido por la policía en el lugar, evitando que el ataque se extendiera. Autoridades locales y federales, incluido el FBI, investigan el caso como un acto de violencia dirigida, recopilando evidencias y testimonios de testigos para esclarecer los motivos detrás del ataque.

El suceso ha generado preocupación entre la comunidad local, que ha expresado solidaridad con las víctimas y sus familias. Expertos en seguridad señalan la importancia de revisar protocolos de protección en espacios públicos y religiosos para prevenir incidentes similares en el futuro. Las autoridades continúan evaluando la situación y mantienen medidas de vigilancia en la zona.