Una trágica jornada se registró el domingo 1 de marzo en el municipio de Cuetzalan del Progreso, donde dos menores de edad perdieron la vida por ahogamiento en el río Atepatahua. El incidente ocurrió alrededor de las 15:40 horas en la San Andrés Tzicuilan, específicamente en una de las pozas naturales de esta zona, ampliamente visitada por turistas y habitantes locales.

De acuerdo con los reportes oficiales, tras recibirse la llamada de emergencia, elementos de Protección Civil y de seguridad pública municipal se movilizaron de inmediato al lugar. No obstante, al arribar al sitio, los cuerpos de auxilio confirmaron que ambos menores ya no presentaban signos vitales, por lo que se procedió a acordonar el área y dar aviso a las autoridades correspondientes para realizar las diligencias legales. El hecho generó consternación y luto entre los habitantes de la comunidad, quienes lamentaron profundamente lo ocurrido.

Ante este suceso, autoridades municipales de Cuetzalan del Progreso expresaron públicamente sus condolencias a los familiares de las víctimas y emitieron un exhorto urgente a la población y a los visitantes para extremar precauciones al acudir a ríos, cascadas y otros espacios naturales del municipio. Subrayaron que, aunque estos sitios son atractivos turísticos, las corrientes, la profundidad irregular y las pozas ocultas representan riesgos significativos, especialmente durante ciertas temporadas.

Asimismo, hicieron énfasis en la vigilancia permanente de menores de edad y personas vulnerables, así como en la importancia de respetar las recomendaciones de seguridad, evitar ingresar a zonas no supervisadas y no confiarse de la aparente tranquilidad del agua. Las autoridades reiteraron que la prevención y la responsabilidad individual y colectiva son fundamentales para evitar accidentes.

Este lamentable accidente pone nuevamente en la agenda la necesidad de fortalecer los protocolos de seguridad y señalización en los centros recreativos naturales de la región, así como de fomentar una cultura de prevención entre habitantes y turistas, con el objetivo de evitar que tragedias de esta naturaleza vuelvan a repetirse en uno de los destinos más visitados de la Sierra Norte de Puebla.