Un tribunal penal en París dictó sentencia contra diez personas acusadas de ciberacoso hacia la primera dama de Francia, Brigitte Macron, tras un proceso judicial en el que se determinó que difundieron mensajes maliciosos y difamatorios en redes sociales. Los comentarios, calificados por la autoridad judicial como degradantes e insultantes, presentaban afirmaciones falsas sobre la identidad de género y la vida personal de la esposa del presidente francés, considerándose actos de hostigamiento digital con impacto negativo.

Las personas condenadas, compuestas por ocho hombres y dos mujeres de entre 41 y 65 años, recibieron diversas sanciones de acuerdo con el grado de participación. Algunas de las penas incluyeron sentencias de prisión condicional, cursos obligatorios sobre ciberacoso y restricciones temporales para acceder a plataformas sociales desde las cuales se produjeron las publicaciones ofensivas. La decisión judicial busca establecer responsabilidad por el uso perjudicial de canales digitales para difundir desinformación y ataques personales.

El tribunal subrayó que los comentarios iban más allá de una simple crítica, al promover bulos y acusaciones sin fundamento sobre la primera dama, lo que constituyó una forma de acoso en línea tipificada legalmente. La sentencia refleja una postura judicial firme frente a conductas que, a través de medios digitales, pueden deteriorar la reputación y el bienestar de personas objeto de ataques coordinados.

Este caso se enmarca en un contexto más amplio de esfuerzos legales para frenar la difusión de información falsa y la violencia digital dirigida a figuras públicas. La primera dama, por su parte, ha expresado que este tipo de acciones busca enviar un mensaje contra el ciberacoso, enfatizando la importancia de proteger la integridad personal frente a ataques online, especialmente cuando trascienden a la esfera pública y afectan a familias completas.