Jesús Armando N. y José Francisco N. recibieron la condena tras un proceso judicial que incluyó 50 audiencias y pruebas contundentes como huellas dactilares, testimonios e intervenciones de telecomunicaciones

El Tribunal de Enjuiciamiento del Poder Judicial de Puebla dictó una sentencia de 46 años y cinco meses de prisión para Jesús Armando N. y José Francisco N., los asesinos del periodista Marco Aurelio Ramírez, cuyo homicidio ocurrió en mayo de 2023 en la región de Tehuacán.

La audiencia de individualización de sanciones se llevó a cabo este jueves en Puebla capital, luego de que el pasado 16 de febrero el Tribunal emitiera un fallo condenatorio contra ambos responsables. Originalmente, la audiencia estaba programada para el 23 de febrero, pero se realizó tres días después para concluir el proceso judicial.

Un largo camino hacia la justicia

Diana Ramírez, hija del periodista asesinado, explicó que el proceso judicial requirió 50 audiencias antes de que el Tribunal dictara el fallo condenatorio. Durante todo este tiempo, la familia mantuvo su exigencia de justicia y acompañó cada etapa del juicio.

La parte acusadora, en coadyuvancia con la Fiscalía General del Estado de Puebla, presentó un conjunto de pruebas que resultaron determinantes para desvirtuar la presunción de inocencia de los acusados. Entre las evidencias presentadas se incluyeron huellas dactilares, testimonios de testigos clave e intervenciones de telecomunicaciones que permitieron reconstruir los hechos y señalar a los responsables.

La sentencia

El Tribunal impuso a cada uno de los sentenciados una pena de 46 años y cinco meses de prisión, una condena que se acerca a la máxima de 50 años que la familia del periodista había solicitado durante el proceso.

La familia Ramírez admitió que, aunque esperaban una pena máxima, se mantienen tranquilos tras escuchar la sentencia dictada contra los asesinos, que consideran un castigo ejemplar por el crimen cometido contra el comunicador y exfuncionario municipal.

Reparación del daño

En próximas audiencias, el Tribunal definirá la forma en que se realizará la reparación del daño a los familiares del periodista. Asimismo, se informó que se cuantificará el monto correspondiente durante la etapa de ejecución de sentencia, un proceso que permitirá a la familia recibir una compensación económica por el daño causado.

La trayectoria de Marco Aurelio Ramírez

Marco Aurelio Ramírez Hernández no solo fue periodista en la región de Tehuacán, sino que también ocupó el cargo de Director de Gobernación del municipio. Su incursión en la función pública ocurrió tras la detención de Felipe Patjane y la llegada de Artemio Caballero a la administración municipal.

De acuerdo con información de la región, durante su gestión como funcionario municipal, Marco Aurelio Ramírez provocó la detención de numerosos miembros de la banda conocida como “Las Bigotonas”, un grupo delictivo que operaba en la zona de Tehuacán y que estaba dedicado a diversas actividades ilícitas.

La investigación sobre el móvil del crimen

La Fiscalía General del Estado de Puebla mantiene abierta la investigación para determinar si el homicidio del periodista está relacionado con su actividad como funcionario municipal o si, por el contrario, obedeció a su labor periodística.

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el móvil del crimen, pero la doble faceta de Ramírez como comunicador y servidor público abre diversas líneas de investigación que podrían esclarecer las causas del asesinato.

Un mensaje contra la impunidad

La sentencia dictada contra los asesinos de Marco Aurelio Ramírez envía un mensaje claro contra la impunidad en los crímenes contra periodistas en México, un país considerado uno de los más peligrosos del mundo para ejercer esta profesión.

De acuerdo con organizaciones defensoras de la libertad de expresión, como Artículo 19, entre 2000 y 2023 se documentaron al menos 163 asesinatos de periodistas en México, con una alarmante tasa de impunidad superior al 90 por ciento. La mayoría de estos crímenes permanecen sin resolver, lo que convierte el caso de Marco Aurelio Ramírez en una excepción dentro de este preocupante panorama.

El contexto de violencia contra periodistas en Puebla

Puebla ha sido escenario de diversos ataques contra comunicadores en los últimos años. Además del asesinato de Marco Aurelio Ramírez, se han registrado agresiones, amenazas y desapariciones de periodistas en la entidad, lo que ha generado preocupación entre las organizaciones defensoras de la libertad de expresión.

La sentencia de 46 años de prisión representa un precedente importante en el estado y en el país, al demostrar que es posible llevar ante la justicia a los responsables de crímenes contra periodistas cuando existen pruebas sólidas y una investigación ministerial efectiva.

Reacciones de organizaciones defensoras de periodistas

Diversas organizaciones civiles y gremios periodísticos han celebrado la sentencia como un paso adelante en la lucha contra la impunidad. Representantes de Artículo 19 y otras agrupaciones han señalado que casos como el de Marco Aurelio Ramírez demuestran la importancia de que las fiscalías estatales investiguen con perspectiva de género y libertad de expresión.

Asimismo, han hecho un llamado a las autoridades para que continúen investigando el móvil del crimen y para que garanticen la seguridad de los periodistas que continúan ejerciendo su labor en contextos de violencia y amenazas por parte de grupos delictivos y actores políticos.

El papel de la Fiscalía de Puebla

La Fiscalía General del Estado de Puebla, encabezada por Gilberto Higuera Bernal, ha señalado en diversas ocasiones su compromiso con la investigación de los crímenes contra periodistas. El esclarecimiento del asesinato de Marco Aurelio Ramírez y la condena a sus responsables representan un logro significativo para la institución.

Los abogados que participaron en el caso, en coadyuvancia con la Fiscalía, lograron desvirtuar la presunción de inocencia de los acusados mediante la presentación de pruebas periciales, testimoniales y técnicas que resultaron contundentes para el Tribunal.

Próximos pasos

Con la sentencia dictada, el caso entra ahora en la fase de ejecución, que incluirá la determinación del monto de la reparación del daño y el cumplimiento efectivo de la pena de prisión para los sentenciados.

La familia de Marco Aurelio Ramírez, aunque satisfecha con la condena, continuará atenta al desarrollo de las próximas audiencias para garantizar que se cumpla cabalmente con lo dispuesto por el Tribunal y que se haga justicia en todas sus dimensiones.

El caso de Marco Aurelio Ramírez quedará como un precedente de que, a pesar de las dificultades y la alta tasa de impunidad en México, es posible alcanzar condenas ejemplares cuando existe voluntad institucional y trabajo coordinado entre la Fiscalía, las víctimas y sus representantes legales.