
En un discurso de más de una hora ante la Asamblea General de la ONU, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una serie de ataques contra la migración “fuera de control”, el “engaño” del cambio climático y el propio organismo internacional, al que acusó de ser incapaz de resolver los principales conflictos del mundo.
“Sus países se están yendo al infierno”, advirtió, al tiempo que aseguró que solo podrán salvarse si cooperan con Estados Unidos.
Trump presumió que en “siete meses” ha puesto fin a “siete guerras” y criticó a la ONU por su falta de resultados: “Todo lo que obtuve de Naciones Unidas fue una escalera mecánica que se paró a la mitad y un teleprompter que no funciona”.
Su intervención contrastó con los mensajes de unidad y cooperación que momentos antes ofrecieron el secretario general António Guterres, la presidenta de la Asamblea General Annalena Baerbock y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quienes habían llamado a enfrentar juntos la crisis climática, la pobreza y los conflictos en Gaza y Ucrania.
En materia internacional, Trump justificó el bombardeo de lanchas que, según él, transportaban drogas frente a las costas de Venezuela y advirtió que cualquier “terrorista” que intente llevar “veneno” a Estados Unidos será “volado de la existencia”.
También criticó la “persecución” judicial contra el exmandatario brasileño Jair Bolsonaro, aseguró que Brasil “continuará estando mal” si no trabaja con Washington, y presumió un encuentro cordial con Lula, con quien acordó reunirse la próxima semana. Sobre Medio Oriente, responsabilizó a Hamas de impedir un alto al fuego en Gaza, respaldó los bombardeos a Irán y arremetió contra los países que buscan reconocer un Estado palestino.
El mandatario dedicó buena parte de su mensaje a dos de sus banderas políticas: la migración y el cambio climático. Reiteró su oposición a las “fronteras abiertas” y acusó a Europa de estar “invadida por extranjeros ilegales”, mientras descalificó el consenso científico sobre el calentamiento global: “Si no se apartan de esta gran estafa de la energía verde, sus países fracasarán”. Recordó que bajo su gobierno Estados Unidos se retiró del Acuerdo de París y de organismos como la OMS, el Consejo de Derechos Humanos y la UNESCO.
Aunque evitó anunciar una ruptura definitiva con la ONU, Trump dejó claro que la cooperación de Washington dependerá de que otros países acepten su visión. “Vengo a ofrecer la mano del liderazgo y la amistad estadounidense a toda nación dispuesta a forjar un mundo seguro y próspero”, concluyó, entre aplausos aislados y gestos de incomodidad en el pleno.
